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Opinión / Columna
Ahora que estamos llegando a la culminación del torneo de Apertura 2009 (falta sólo una jornada) vemos con tristeza que seguimos zozobrando con nuestro pobre futbol mexicano en la repugnante mediocridad. Es tan mediano el futbol mexicano que el Toluca, sublíder del torneo regular y calificado a la liguilla este domingo pasado contra el Pachuca, jugó un partido como para borrarlo de las estadísticas; carente de buen futbol y hasta de entrega, mismas condiciones de su rival, nada más que los choriceros tienen mayor oficio y jugadores, por eso ganaron tres a cero, pero dejando a los conocedores un amargo sabor de boca. Lo mismo sucedió con el Morelia, líder general y también calificado a la liguilla, ya que nomás no pudo anotarle al fracasado campeón del torneo pasado, la UNAM, sino que apenas empataron, para aburrimiento y desconsuelo de los aficionados, quienes preguntaban: ¿Dónde están los Pumas y los Ates?, a lo que por ahí contestaban: "Los jugadores de hoy ahí están en la cancha; en cuanto a los uniformes y los huevos, pos se quedaron donde los dejates". Es tan mediocre el futbol mexicano, que con tres encuentros que ha ganado seguidos el Cruz Azul, le bastaron para llegar a la cúspide de su grupo (líder del tres) y tercero de la general, apabullando este fin de semana pasado a la sensación de unos días atrás, el Puebla, por cuatro goles a cero, colocándose como fuerte candidato al título, después de andar dando tumbos de aquí para allá, antes de estos últimos cotejos. Pero no todo termina aquí, en un partido más gris que la famosa nube; el "poderosísimo", puro e inmaculado América (si no se le dice así se enojan, berrean, aúllan, balan, relinchan y hasta patalean aquellos de los que les he venido platicando en columnas pasadas) nos aburrió hasta el cansancio, y con un gol de lástima le ganaron a su adversario, el Monterrey, quien también vino al Azteca a salir del compromiso "mátalas callando", o sea, a cumplir, al cabo que ambos dos, como dicen en Cuautitlán, ya estaban calificados a la liguilla, y ¿los aficionados? Que se aburran y que se ch... ¡Faltaba más! El mediocre futbol mexicano da para eso y más ¡sí, señor! Ya comentamos de seis equipos calificados, nos resta el séptimo, el Santos Laguna, quien fue a la tierra de los mejores y naturales anticonceptivos, los no-palitos, pensando más en la inauguración de su hermoso y funcional estadio, que en un partido que para ellos era de verdadero trámite. El resultado, los tuneros se los apechugaron, con todo y su divinidad, San Oswaldo, al son de la huasteca potosina de cuatro goles a dos, para gusto de los aficionados del San Luis, que sienten y presienten que su equipo tiene todas las ventajas para ser el octavo y último invitado a la liguilla; y para tirria y coraje de la "Nación Chiva" y de los comerciantes que se aprovechan para elevar sus ventas cuando el Rebaño Sagrado gana, y más cuando califica a la justa por el título, ya que con este desenlace la participación del Chiverío en el micro-torneo final, está en "chino". De los ocho lugares para la liguilla, como los perritos -ya nomás me queda uno-, y sería el San Luis, ganándole o empatándole al Querétaro, inclusive perdiendo, si el Guadalajara pierde o empata contra el Cruz Azul; pero si el Chiverío derrota a los cementeros, entonces "Los Tapados" del San Luis tendrían que lograr el resultado antes expuesto. Es tan mediocre este pobre futbol mexicano que aún después de las campañas de fracaso en fracaso de casi, por no decir todos, los equipos y en especial del San Luis con 21 puntos de 48 posibles y del Guadalajara con 19 de los mismos posibles, aún tengan la posibilidad de ser campeones. Dio gusto, y hasta coraje, ver que sí se puede, el partido que brindó el Guadalajara este sábado pasado contra su rival más añejo, el "Chaflas", ganó, gustó y goleó, como en cercanos torneos anteriores; si así hubiera jugado algunos encuentros más, estaría calificado y sería un fuerte candidato al título. Aunque habrá que decir que este sábado pasado en el Jalisco sólo había un equipo y ese fue el Chiverío, porque el rival daba "lástima Margarita". En fin, sean chiripas, aciertos, bondades, balones o sandías, no nos queda la menor duda que el pobre futbol mexicano sufre una de sus mayores crisis, tan es así que un firme candidato para lograr el campeonato no existe; cualquiera de los ocho calificados puede ser, ya que en el balompié azteca: "Cualquiera le empata o le gana a cualquiera"... ¿O no? Comentarios: hemerotecadeportiva@hotmail.com |
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