Opinión / Columna
ESTO y algo más... 
Pedro Peñaloza 
6 de noviembre de 2009

  "Esto quiero y así lo mando; valga por razón mi voluntad"

Juvenal

LA IMPUNIDAD COMO VIRTUD

AHORA resulta que varios pegan el grito en el cielo por los desplantes de Jorge Vergara y se santiguan por las formas en el despido de Raúl Arias; otros, subidos en la cargada de intereses y complicidades, avalan la salida del técnico, arguyendo que, "no era un técnico para Chivas". Hasta el eterno acomodaticio de Lapuente se muestra sorprendido por la patada a su expupilo -recordemos su lamentable papel como golpeador y esquirol en el América, contra Mario Carrillo-; es más, para cerrar este duelo de simulaciones, La Volpe se pone digno y cuestionador. Ver para creer.

La hipocresía no tiene límites. Recordemos: nadie o casi nadie cuestionó el papel hegemónico de Vergara en el comité de selecciones y en su influencia para traer a Sven-Göran Eriksson a la Selección. Los supuestos entrenadores dolientes, que hoy reprueban el despido de Arias, no fueron capaces de levantar la voz cuando el empresario de marras, humilló a Guzmán, Galindo, al "Chepo" de la Torre, Hans, y al "Yayo" de la Torre, entre otros. ¿Dónde está la solidaridad del gremio de los técnicos?

Así que no nos pretendan lanzar arena en los ojos; Vergara se comporta con arbitrariedad, impunidad y despliega su supina ignorancia, por los agachones dirigentes de la FMF, por los abyectos jugadores de Chivas, y por la avaricia y pequeña estatura que tienen los técnicos nacionales.

Una muestra real y no demagógica de la solidaridad que deberían desplegar los entrenadores nacionales, es construir un frente común y declarar su abierta oposición a ser contratados por Chivas, mientras Vergara sea el propietario. Eso sí sería levantar una bandera de dignidad y exhibir el repudio a un riquillo, que es tan pobre, que sólo tiene dinero.

Pero no, nuestro analfabetismo funcional y la absoluta ausencia de principios éticos, presenta como imposible la anterior propuesta. Incluso, ya se especula el regreso de Galindo para dirigir a Chivas. El mismo que fue despedido con cajas destempladas, podría regresar a ponerse a las órdenes de quien lo exhibió y humilló.

No se crea que Galindo es el único que tiene más hambre que principios. También se habla de que Ambriz anda merodeando Verde Valle; es más, hasta Quirarte, el cronista televisivo que cuando habla comete faltas de ortografía, también sueña regresar a su antiguo equipo. La lista crecerá, nadie debe sorprenderse de la fila de desempleados que se someterán al "casting" de la pareja imperial. No importa el trato.

No debemos dejar de mencionar al nuevo empleado de Vergara, nos referimos al "enjundioso" Rafael Lebrija, que se atrevió a confesar que él "asumía la responsabilidad del despido de Arias", puesto que "le pedí que jugara ofensivo y no me hizo caso". Es decir, este nuevo empleado de angora del dueño de Chivas, se muestra de cuerpo entero, al poner su espalda para cubrir el hecho de que el despido fue por orden de Vergara.

Que nadie se extrañe de una pronta confrontación entre estos dos personajes. La soberbia de uno podría hacer corto circuito con la prepotencia del otro. En tanto, el empresario tapatío seguirá usando como golpeador al ex directivo del Toluca.

Algo más.- La llegada de José Luis Real como "bombero", no vulnera para nada la extraordinaria calidad deportiva y humana que tiene este entrenador. Él sabe que su paso por el primer equipo es momentáneo. Lástima que uno de los mejores entrenadores y formadores de jóvenes esté tan desperdiciado en Chivas, y que además tenga que soportar a un personaje como Efraín Flores, quien le va al Atlas, pero cobra en Chivas.

pedropenaloza@yahoo.com
 
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