Beisbol
Posada, Pettitte, Jeter y Matsui visitaron a David Letterman en su programa televisivo. Foto: AP
6 de noviembre de 2009
Regresa la dinastía Yankee
Tras nueve años de sequía
AP

Nueva York, NY.- Los campeonatos son la pura esencia de los Yanquis de Nueva York, cueste lo que cueste. A punta de pitcheo y bateo, pero también una armonía colectiva que no se puede obviar, el equipo del Bronx debió aguardar nueve años para capturar su corona número 27 de una Serie Mundial y ampliar aún más la sideral brecha de títulos que los separa de los demás.

La coronación tuvo un significado especial al conseguirse en la primera temporada en su nuevo estadio, una imponente estructura que evoca los tiempos del imperio romano.

De principio a fin a lo largo del mes de octubre y los primeros días de noviembre, la marcha de los Yanquis fue arrolladora en todos los sentidos frente a equipos que al final de cuentas carecían del antídoto para contenerles.

Los Filis de Filadelfia fueron los últimos en comprobarlo al ver disiparse sus ambiciones de ser el primer club de la Liga Nacional en revalidar el título en 33 años.

La celebración también tuvo un toque sentimental por el deterioro de la salud de George Steinbrenner, el irascible propietario de 79 años que vio el juego por televisión desde su residencia en Tampa, Florida. Fue el séptimo título ganado desde que Steinbrenner adquirió la franquicia en los 70.

A los Yanquis mucho se les recrimina por gastar montos groseros de dinero en sus jugadores. Sus fanáticos hacen caso omiso de las críticas y esta vez pueden presumir que su nómina de más de 200 millones de dólares sí valió la pena.

Y valió la pena porque el equipo dio en el blanco a la hora de hacer sus contrataciones.

Durante su sequía de títulos, entre 2001 y 2008, los Yanquis se gastaron casi 1,700 millones en salarios, mucha de esa plata para piezas que nunca cuajaron como Kevin Brown, Carl Pavano y Javier Vázquez.

Pero las tres principales adiciones para esta campaña -CC Sabathia, A.J. Burnett y Mark Teixeira- rindieron excepcionalmente.

Este viernes desfilarán por las principales calles de Nueva York, donde serán vitoreados por cientos de fanáticos.

YA TIENEN CINCO TÍTULOS

Amigos para siempre

NUEVA YORK, NY (AP).- Una hora después que los Yanquis habían conquistado su 27 título de Serie Mundial, Derek Jeter estaba empapado por la champaña a la entrada del vestuario del equipo y una de las preguntas más insistentes correspondía al grupo de jugadores que en Nueva York ha recibido el mote de "Los Cuatro Amigos".

A Jeter no se le escapaba el detalle de la noche del miércoles en el Yankee Stadium, en la que Andy Pettitte fue el abridor y Mariano Rivera sacó por cuarta vez el último out de un Clásico de Otoño.

Pettitte-Rivera, la combinación perfecta de victorias y rescates en la historia de las Grandes Ligas con un récord de 63.

"No podía ser de otra manera, con Andy de abridor y Mo como cerrador", dijo Jeter, capitán y campocorto de los Yanquis.

Y detrás del plato estaba Jorge Posada. Nuevamente, los cuatro jugadores que se conocieron en la menores y subieron casi simultáneamente a las mayores, celebran un campeonato.