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Opinión / Columna
Lo que tenía que pasar, pasó (aunque les duela a aquellos que todo lo ven color de rosa, ya sea por ciegos, villamelones, fanáticos y hombres inclaros que los acompañan): "la alegría del pueblo", el Guadalajara ratificó contra el Morelia lo que hemos venido diciendo en esta columnilla: que nunca creí ver a un equipo tan grande -sigue siendo el número uno en títulos obtenidos- caerse a pedazos hasta convertirse en lo que es en estos momentos: un equipo sin cuerpo y sin alma, y ni siquiera equipo. Es una vil caricatura. Bastaron siete años para que un advenedizo lograra lo que no pudieron tantos y tan poderosos, echar por la borda una brillante historia de 103 años con 13 títulos de Liga obtenidos en la época amateur y 11 en la profesional. Se dice fácil, pero lograrlo cuesta lo que ahora cuesta comprar un huevo. Lo que nunca quedó claro fue si el advenedizo dijo que en cinco años iba a hacer del Guadalajara el mejor equipo de México y en 10 años el mejor del mundo, o si quiso decir que en ese lapso iba a ser no el mejor, sino el peor. Si es así, creo que lo está logrando y con sobresaliente. Mención aparte merece el supersabio ¿técnico? (o rudo) Raúl Arias. Debería dedicarse a destructor. Eso de colocar a los jugadores en posiciones equivocadas y alinear a los reservas en lugar de los titulares, son pruebas no de laboratorio, sino de ingeniería de casas del Infonavit, pues todas se caen a pedazos. Allá aquellos que se presten para conejillos de indias o se la crean. Bueno, quienes sí se van con la finta son los "cabrestos" miembros de la junta de des-consejos, que más les vale decir a todo que sí, porque si no, así les va. Además de conocedores de equipos de futbol y la forma de llevarlos, saben lo que yo del lado opuesto del padre Sol. La mayoría de ellos, por no decir que todos, fueron o estaban fracasados o las dos cosas, cuando los llamaron a esa tremenda encomienda de asesorar al advenedizo para lograr hacer, o deshacer, del Guadalajara el mejor equipo de México y del mundo... ¡Pobrecitos, qué lástima me dan, nadie los quiere! Solamente en su casa (por eso les dicen los "charrasqueados") su madre los consuela con cariño. Pero no nada más Raúl Arias le hace al supersabio, también al brujo, ya dijo, y lo sigue diciendo, que el problema del chiverío es la falta de condición física. ¿Acaso en todo el tiempo que ahí tiene no ha podido corregir ese problema, si es que existe? Yo creo que al que le falta condición, mas no física, sino mental, es a Raúl, ya que no sabe todavía qué equipo dirige ni dónde está parado. Sinceramente, yo lo creía más inteligente y pensé que de inmediato se daría cuenta de que no es lo mismo manejar al Necaxa o al San Luis que al Rebaño Sagrado. ¿Y Jorge Vergara? Bien, gracias. Está donde y como las avestruces, en "Austrabobolandia" y escondiendo la cabeza en lugar de llegar y decir -como tantas ocasiones lo ha hecho y sin razón y ahora que lo debería hacer no aparece-: "Ya estuvo bueno, adiós Raúl y personajes cómodos que te acompañan y venga Efraín Flores"; o en su caso José Luis Real, quienes sí son de casa y conocen la forma de jugar del chiverío, que nunca ha variado a través de tantos y tantos años, al ataque y no a la defensiva. Si lo del clásico, de como jugó el Guadalajara, no tuvo madre, este domingo en Morelia no tuvo abuela. Eso de que les concedan una pena máxima, sin existir, y expulsen al portero y no se sepa ganar el encuentro, pero además les anoten tres goles y el equipo no tenga ninguna llegada a la portería contraria, no se necesita de mucha inteligencia para entender que el técnico y personajes "cómodos" ¿o in? que lo acompañan no sirven para valga la cosa y se tienen que ir. ¿Adónde? Que lo decidan los que les pagan para eso y que muy poco cumplen con su obligación. Pero lo que no tiene bisabuela es que todavía le eche la culpa al árbitro y a la mala condición física de los jugadores -y no a su falta de capacidad para dirigir- de esta vergonzosa derrota. Bien dice el dicho aquel que: "Desde que se inventaron las excusas se acabaron los tondejos". Con todo respeto, por tratarse de una dama, eso de cambiar de fecha el clásico y por eso tuvo el chiverío que jugar cuatro partidos de visitante ya dio sus frutos, lo estamos viendo...¡ Qué barbaridad! De lo que no me queda ninguna duda, creo que a nadie -salvo al técnico y a los que les platiqué- es que el Guadalajara está convertido en una caricatura de equipo que se encuentra sin cuerpo ni alma... ¿O no? Comentarios: hemerotecadeportiva@hotmail.com |
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