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Toros
Aromatizada faena de Sebastián Castella
Sebastián Castella recorrió exitosamente el anillo del coso Monumental tras cortarle las orejas al cuarto toro de la tarde. Foto: Rosendo Ortega
Segunda y última corrida de Calaveras en la Monumental
El Sol del Centro
2 de noviembre de 2009
Adiel Bolio
Aguascalientes, Aguascalientes.-La XV edición del Festival Cultural de Calaveras llegó ayer a su fin en su parte taurina con una corrida en la que el diestro galo Sebastián Castella bordó el toreo, llenando de buen aroma el ruedo del coso Monumental y logrando cortar dos orejas que le valieron la salida triunfal en hombros. Sus alternantes, Joselito Adame y Mario Aguilar, quien se doctoró, lograron igualmente "tocar pelo". Ante casi tres cuartos de entrada, se lidiaron seis toros de la dehesa guanajuatense de Bernaldo de Quirós, que cumplieron en general con algunos matices, pero que se dejaron torear, sobresaliendo el corrido en cuarto lugar. Se regalaron dos ejemplares, uno regular de Teófilo Gómez jugado en séptimo sitio y un octavo de El Junco, bueno. Cabe señalar, que antes de comenzar el festejo, el alcalde de la ciudad avaló el homenaje que se le rindió al diestro madrileño retirado, José Luis Bote, develándole una placa alusiva a la gran tarde que dio en la plaza Monumental el 5 de mayo de 1996, con toros de Pepe Garfias, a los que les cortó cuatro orejas y dos rabos. SEBASTIÁN CASTELLA Ataviado con un terno rosa, con bordados en oro, Sebastián Castella, de Francia, a su primero lo lanceó bien a la verónica. En varas tuvo una buena actuación el varilarguero Ángel Juárez. El espada galo quitó por lances a pies juntos para arrancar fuertes aplausos y luego dar paso a una faena hecha a base de series de derechazos largos y templados, mismos a los que el astado se sometió con bravura, no obstante haberse fracturado, previo al trasteo, el pitón derecho desde la cepa. Probó el torero por el lado izquierdo encontrando el lucimiento y la aprobación del respetable. Regresó el engaño a la mano diestra, el mejor lado del burel, para hacer el toreo suave y lleno de oficio, intercalando trincherazos, un molinete, los de pecho y un estético cambio de mano por delante. Se perfiló para entrar a matar y dejó media estocada trasera, además de tirar un golpe de descabello, siendo aplaudido. Al segundo que le tocó en suerte, "Romerito", le recetó lances a pies juntos con verticalidad, aderezando la serie con ajustadas chicuelinas y vistoso remate soltando una punta del capote. En la suerte de picar, el montado sevillano Juan Manuel Moreno se hizo aplaudir. Con la franela roja y en los medios, el espada francés inició con cuatro ayudados por alto y un desdeñoso pase, para seguir con derechazos rítmicos y de larga ejecución, con donosura. Otra serie fue la que comenzó con un cambiado por la espalda y la vitolina, ligando brillantes pases que, como una exquisita fragancia parisina, aromatizó con su arte el ruedo del coso Monumental de Aguascalientes. Con la mano zurda, cuando a petición de Castella sonaban las emotivas notas musicales de "Pelea de Gallos", se recreó en tandas con juvenil solera y buen gusto hasta provocar que el mágico ¡olé! se confundiera con el entusiasmado grito de ¡Viva Aguascalientes! Apareció entonces el toreo en redondo, hecho a través de la dosantina y la girondina, rematado con delicados pases de pecho. Y la faena iba creciendo a la vez de que la plaza ya estaba inundada del perfume torero que emanaba de la muleta fina de Sebastián. Dos molinetes le siguieron para cristalizar otro lance en redondo de la autoría del lusitano Manolo Dos Santos y un cambiado por la espalda, rubricando lo hecho por el ortodoxo pase de pecho. Largó más naturales de gran dimensión que rubricó con el momento que en su momento inmortalizó el andaluz Rafael Gómez "El Gallo", el pase del quiquiriquí y un desdén marcó el final de la obra. Lió la muleta el diestro, montó la espada y se fue tras él para dejar una estocada honda, trasera y tendida, así como un golpe de descabello para cortar, en medio del contento general, los dos apéndices. Castella no conforme con lo que ya había realizado, tuvo el detalle de regalar un séptimo toro, de la dehesa de Teófilo Gómez, al que veroniqueó con soltura. Se lució en un quite de la invención del sevillano Manuel Jiménez "Chicuelo" y con la sarga instrumentó un trasteo pleno de madurez y talento, Pisó terrenos comprometidos para obligar con pundonor las embestidas del burel, sobre todo por el lado derecho. Mató de pinchazo hondo y descabello para ser fuertemente ovacionado en el tercio. JOSELITO ADAME Vestido de rosa mexicano y oro, el anfitrión Joselito Adame en el primero de su lote jugó cadenciosa y artísticamente los brazos en tersos lances a la verónica. Quitó toreramente por gaoneras y en el segundo tercio se negó, ante la petición popular, a clavar los garapullos. Comenzó el trasteo muleteril, previo brindis al diestro madrileño en retiro José Luis Bote, queriendo dar un pase cambiado por la espalda pero el astado no acudió al insistente cite, optando por ligar un par de series de derechazos de buen nivel. Por el izquierdo le puso voluntad pero el de Bernaldo de Quirós se fue apagando poco a poco. Una vez más por el perfil derecho, Adame toreó en redondo, sobre todo ejecutando la dosantina y continuó haciéndolo con disposición para concluir de estocada ligeramente trasera, siendo llamado al tercio a saludar. Nada pudo hacer con el capote a su segundo, aunque intentó con empeño un corto quite por chicuelinas. Al igual que en su primer ejemplar, el torero de la tierra no quiso tomar los palos, detalle que no le agradó a la gente. Brindó su labor de muleta al ganadero de Rosas Viejas, Fernando Topete, y a su esposa Lula, para comenzar en el centro del ruedo con pases por alto, cambiados por la espalda un lance en redondo. Siguieron derechazos de calidad, acompañando y llevando bien metido en el engaño al "socio". Por naturales ligó sin aspavientos. Solicitó "Pelea de Gallos" pero el público no se lo aceptó del todo. Sin embargo el espada, despatarrado, toreó con la mano derecha, teniendo ahí sus mejores momentos, sobre todo conjuntando en un palmo de terreno muletazos estupendos. Vino un descuido y el toro le "echó mano" sin consecuencias que lamentar. Regresó a la cara del astado y proseguir en plan torero y terminó con manoletinas. Ejecutó la suerte suprema dejando un pinchazo y una estocada tendida, trasera y atravesada para saludar desde el tercio con división, estando un sector del público algo duro con Joselito. También, no conforme con su actuación, Adame obsequió un ejemplar de El Junco, "Claridoso", lidiado en octavo sitio, al que lanceó con calidad y clase a pies juntos y rubricar con una chicuelita. En varas, el piquero Mauro Prado fue desmontado tras ser romaneada su cabalgadura y sin dejar de cuajar un buen puyazo. Joselito quitó lucida y vistosamente por zapopinas, cubrió el segundo tercio con más voluntad que lucimiento y con la tela escarlata dio inicio a su labor con pases ayudados por alto, siguiendo los derechazos y naturales de impecable instrumentación. Ahora sí, le sonaron "Pelea de Gallos" porque la gente estaba viendo de nuevo al Joselito que quieren. Bien acompañó con el cuerpo y la cintura cada muletazo, como mandan los cánones taurinos. Adornos para concluir, un pinchazo y una estocada entera en el sitio para cortar merecidamente un apéndice. MARIO AGUILAR De rosa y oro, el toricantano aquicaliedense Mario Aguilar saludó a su primero, el de la ceremonia de la alternativa, "Cafetero", con lances a pies juntos y chicuelinas en los medios. Durante la suerte de varas resultó desmontado de latiguillo, saliendo por la cabeza del caballo, el picador Carlos Domínguez. Se lució el espada anfitrión en un quite por estéticas tafalleras y después brindó su trasteo de muleta a sus padres, Miguel y Mary, para comenzar por alto, el pase de trinchera, el de la firma y el de pecho. Ubicado en el centro del redondel, ejecutó el toreo derechista con temple y buen mando. Lo mismo sucedió cuando se pasó el engaño a la mano izquierda, además de imprimirle más despaciosidad en su exposición, aunque el astado terminaba con la cara arriba. Más toreo natural y en redondo con la aprobación de los aficionados. Joselillinas para concluir y al entrar a matar dejó una estocada desprendida que le valió el corte de una más que me meritoria oreja, la primera de su carrera como matador de toros. Al segundo de su lote lo veroniqueó con voluntad. Brindó a su mentor taurino Julio Esponda su faena, dando paso a toreros doblones, un trincherazo y el de la firma que sirvieron como preámbulo de su quehacer que continuó con derechazos cadenciosos, de mano baja y gustándose de verdad. Acortó distancias para seguir por ese perfil con determinación. Su desempeño con la izquierda también tuvo valor y del bueno. Vino el toreo circular con tres dosantinas sin reponer el terreno. Dos molinetes y una serie de pases de pecho por ambos lados con mucho torerismo para después entrar a matar dejando 7 pinchazos y tres golpes de descabello, siendo aplaudido y aceptar un recado de la autoridad. En fin, que la conclusión taurina del XV Festival Cultural de Calaveras fue triunfal y con la consabida salida en hombros del galo Sebastián Castella. |
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