|
Opinión / Columna
AMIGOS, seguramente el estado de Tlaxcala es el más taurino del país, pues, para empezar, su territorio es pequeño en dimensión pero enorme en sus manifestaciones llenas de colorido, de afecto, viendo siempre hacia el futuro con optimismo y presto en el trabajo para convertir en fiesta toda expresión que ilustre su manera de ser y sentir. El toreo es, entonces, una de sus costumbres más arraigadas, y para demostrarlo baste este botón: en su espacio se localizan alrededor de 40 ganaderías bravas. Una de ellas Piedras Negras, que es considerada madre de las que existen en nuestro país, juntamente con la zacatecana de San Mateo, que actualmente pase en Jalisco, creadoras y criadoras de toros arrogantes para la fiesta. Como una joya, en el centro de su área se levanta el convento de San Francisco, de alto campanario y guardián del hermoso ámbito cristiano y salud moral, y a sus pies, como una imagen de regocijo de su pueblo, una plaza de toros así de chiquita y bonita que lleva el nombre del héroe taurino de Tlaxcala y de renombre mundial en el toreo, Jorge Aguilar llamado "El Ranchero" por la práctica de la ganadería, el cultivo, la granja y siempre artista y altivo en el ruedo. En aquel redondel como un anillo brillando en el arte de la lidia se ha escrito una historia emocionante con los toreros tlaxcaltecas y que hoy mismo están viendo nacer a una gran figura del toreo, como lo es su joven coterráneo el novillero Sergio Flores. En el centro de la ciudad está el Palacio de Gobierno, con murales multicolores que narran la crónica de Tlaxcala debidos al pintor nativo D. Desiderio Hernández Xochitiotzin, pintura maravillosa que sigue viva pues ha de seguir representando el devenir del pueblo tlaxcalteca. Serían innumerables las obras y piezas que literalmente iluminan a Tlaxcala que hoy inicia su serial denominado Feria de Todos los Santos, en la que participan toreros de los más destacados que puedan existir, y particularmente mexicanos, integrando el primer cartel de novilleros triunfadores, como son el poblano Alfonso Mateos, el queretano Santiago Fausto y el tlaxcalteca Sergio Flores, quienes matarán reses de Torreón de Cañas. Y luego, en las cinco corridas, desfilarán matadores de toros reconocidos y jóvenes de reciente alternativa. En la primera de ellas, mañana domingo, se le rendirá un muy merecido homenaje al empresario, ganadero, aficionado práctico y restaurantero Chucho Arroyo, distinguido promotor e impulsor de nuestro toreo en la plaza capitalina que lleva su nombre. En este cartel se jugarán toros de Marrón para Eulalio López "el Zotoluco", Ignacio Garibay y Arturo Macias. Chucho se ha significado porque, además, le sale al toro y deja constancia de que, de haberse vestido de luces, se habría clasificado como figura de los ruedos. Algún día la fiesta nacional masivamente le hará otro reconocimiento a su pasión e impulso que le ha dado a la función taurina. Por lo pronto, pues, vámonos a la Feria de Tlaxcala. Y amigos, ya huele a toro en la hermosa y monumental México. Comentarios a flazo@esto.com.mx |
Columnas anteriores
Cartones
Columnas
|