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Opinión / Columna
Cierto, hay ojos que no quieren ver y también los hay que no saben ver. Los dos fenómenos se presentan en la observación equivocada hacia el Guadalajara, lo que resulta doblemente engañoso. La reciente derrota ante el América es una prueba clara e irrefutable de una ceguera que tiene su nacimiento en el propio dueño del equipo, Jorge Vergara, que lleva mucho tiempo que se engaña y se siente complacido con quienes lo engañan. Hay hechos que se convierten en todo un axioma porque no necesitan comprobación, y eso se manifiesta simple y llanamente en la cancha cuando se trata de confrontaciones de apariencia difícil. Al jerarca de Chivas sólo le faltaba el complemento de un artificial chiva como es Rafael Lebrija, que siguiera con la corriente de apostar a la directiva rival a sabiendas que los de enfrente tienen más dinero que el suyo. Con categoría no le siguieron su juego, porque en estos momentos estaría endrogado. Al señor Vergara lo engañan por los cuatro costados, al hacerle creer que tiene fuerzas inferiores productivas y las que le llevarán a un inmediato campeonato. Igualmente nunca lo han convencido que ya pasó la época en que la presencia de la camiseta rojiblanca solía ganar partidos ante quien fuera. Ya no sucede eso porque en la actualidad son colores con la susceptibilidad de cualquier mortal. Los decretos de antaño ya no se respetan en la actualidad y el chiverío perdió todo el respeto desde hace algún tiempo. Por no decir que desde la llegada del nuevo dueño. POSTIGUILLO.- El primer arte que debe aprender un Rey es a soportar la envidia.- SÉNECA. De acuerdo a esa realidad que no se puede negar al Guadalajara, es que se trata de un equipo en declive y que en este momento le quedaría bien la media tabla. Lo digo para que se haga un análisis sensato del plantel y no se insista en culpar a Raúl Arias, un técnico capaz, según lo ha demostrado pero que tampoco puede hacer milagros. En la lista de lo que dispone Arias es que no hay nada novedoso y confiable, ya hay buena cantidad de veteranos y otros jóvenes que su periodo de manifestación llegó al límite y no pasarán de ahí. Es un error creer que Javier "Chicharito" Hernández y Omar Arellano son la salvación, recuérdese que viven todavía la etapa de novatez y una responsabilidad de este tamaño les queda grande. Una goleada ante América habría sido normal pero la Divina Providencia lo evitó. Raúl Arias ha conseguido buenos resultados con lo que tiene, empero se quiere que gane por goleada para que los villamelones griten "olé" en su desempeño. Con unos cuantos días al frente se le exige al técnico como si fuera quien formó el equipo. No quiero comparar este plantel de Chivas con otros de la competencia que están mejores con notoria modestia, porque resultaría penoso. Lo cierto es que Raúl con toda su trayectoria haría muy bien al concluir la campaña, con los resultados que sean, exigir que se refuerce el plantel, de lo contrario darles las gracias porque supongo que toda esa grandeza no necesita técnico. Chamba no le ha de faltar. CUCHICHEO.- Un optimista es un hombre que dice que la botella está medio llena cuando está medio vacía.- ANÓNIMO. |
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