|
Opinión / Columna
Con la resaca a todo lo que da, por la forma como perdió el chiverío contra el América este domingo pasado, la "alegría del pueblo", el Guadalajara, se convirtió en la ira de sus aficionados, culpa de algunos de los jugadores, director técnico y sus ¿dueños? que han estado enlodando últimamente el prestigio del todavía (¿por cuánto tiempo?) más grande equipo del futbol mexicano, ganado a través de su enorme historial de mas de 100 años de existencia y de ganar campeonatos de todo tipo, incluyendo los de liga, que son los más importantes y en los que aventaja a todos. Es muy fácil decir: " Perdimos y ni modo". ¡Claro!.. Qué poco saben del sudor, coraje, imponderables, burlas y tantos sinsabores que costó llevar los colores rojo, blanco y azul al mismo corazón del México futbolero. Algunos de estos representantes actuales no merecen ni siquiera ponerse esa gloriosa casaca. Para ellos no son las burlas de los antichivas, que abundan por doquier; para ellos no significa gran cosa, posiblemente nada, porque para ellos es lo mismo ganar que perder sin importar contra quién o quiénes. No sienten el cariño de todo un pueblo herido en uno de sus más grandes egos al ver que sus queridas Chivas pierdan, contra quien sea, pero más, mucho más contra el América. Qué poco saben esas caricaturas de pseudojugadores, pseudotécnicos, pseudodirectivos, pseuduconsejeros del enorme daño que le han estado haciendo a la imagen idolatrada del Guadalajara. Qué poco saben de los millones y millones de niños, jóvenes y personas mayores que esperan con gusto y amor verlos jugar con entrega y pasión y que les salgan con una actuación como la de este domingo pasado. Francamente, ¡qué poca!... NO SE VALE Les aseguro que muchos seguidores del Guadalajara se quedaron hasta sin dinero para amanecer el lunes con tal de ir a ver a sus Chivas, y que gracias a ellos, los aficionados, los "vedettes" representantes de este equipo viven en lujosas mansiones, tienen autos de lujo, llegan a hoteles de cinco estrellas y cuentan con altas sumas de dinero en los bancos, y vaya manera de responderles. Eso de perder, y en qué forma, contra el América, no se perdona. Lo que no saben, o se hacen patos, es que lo que ellos tienen y el cariño que les profesan tantos millones de aficionados no es por ellos, no se lo ganaron. Estos dizque estrellas se han aprovechado del sudor y lágrimas de los mecenas que formaron el Guadalajara desde sus inicios, hasta llegar al "campeonísimo" y... Nooo. Estos, mal llamados profesionales, injustamente están cosechando una siembra que laboraron otros jugadores, técnicos y directivos, los cuales no nada más ponían de sus bolsillos el dinero necesario, sino que nunca le sangraban, pero además su trabajo, entrega y corazón; y es que sentían la camiseta y hasta se morían en la cancha por ella. Hubo quien falleció en las tribunas campo Oblatos, como don Ángel Bolumar, el gran capitán del Guadalajara de la época romántica, al ver perder a su equipo un partido en el que se coronó el Atlas por única ocasión. Qué poco saben estos actuales representantes del chiverío, o se hacen "güeyes", que leyendas del Guadalajara que conquistaron ocho, siete, seis, tres o dos títulos de los once que orgullosamente muestra el escudo del Guadalajara, tienen una mala situación económica y que jamás les importó lo que les pagaban sino partirse el corazón por su amado equipo rojiblanco. Pensar que actualmente cualquiera se pone esa casaca ¡DA CORAJE! Mucho de esta debacle del Guadalajara de estos últimos tiempos se inicio al vender, sin ningún recato, a sus mejores jugadores como Oswaldo, Salcido, el "Maza", los Vela, Sabah, Bravo (cuando jugaba bien) y varios más, pero sobre todo al "Bofo Bautista, por ESTO son las penurias que ahora pasan en el Chiverío y bastante se tendrá que trabajar para resarcirse. Desde luego que el América no tiene nada de culpa de la mala situación del Guadalajara. Ellos ganaron bien y que festejen su triunfo, aunque para nada hicieron un gran partido, pero ganarle al Guadalajara siempre será motivante, esté como esté y se juegue como se juegue. Total, que ya se jugó el encuentro más esperado del torneo y ahora a apechugar con lo que resta del insípido campeonatillo, porque, les duela a los que les duela y les arda hasta donde les arda, como el CLÁSICO no hay dos, aunque no haya sido un gran partido, pero sí el entorno... ¿O no? Comentarios: hemerotecadeportiva@hotmail.com PD: A quienes se comunicaron, gracias. Les contesté personalmente. |
Columnas anteriores
Cartones
Columnas
|