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Opinión / Columna
Para nadie es un secreto que Javier Aguirre tiene ya una base que luce sólida y podrá integrar la Selección de México que participará en el Mundial de Sudáfrica 2010. Pero también quedó claro ayer que las puertas están abiertas para los jugadores que muestren un alto rendimiento para ser tomados en cuenta. Así se dio a conocer en la conferencia de prensa ofrecida por Néstor de la Torre, director de Comisiones Nacionales, que dio a conocer el plan de trabajo que arrancará en febrero con el primer partido de los 12 que va a sostener la escuadra mexicana. Después de arrancar en canchas estadounidenses la actividad el Tri, se jugarán dos choques más antes de la concentración de 60 días, previa a la participación de la próxima Copa del Mundo. Se va a aprovechar la última fecha FIFA para jugar con todos los integrantes del seleccionado mexicano, incluidos los elementos, que serán convocados y que militan en Europa. El partido se realizará en Estados Unidos y habrá un choque más en marzo: el 17, en nuestro país. Lógicamente, aún no se puede hablar de rivales hasta que no se lleve a cabo el sorteo de la Copa del Mundo, ya que como se sabe, está prohibido jugar ante rivales del mismo grupo; y mientras no se conozcan esos contendientes, no se sabrá cuáles serán los encuentros de preparación que se han programado. Lo importante es que la Comisión de Selecciones Nacionales, en especial Néstor de la Torre y sus colaboradores, bajo la supervisión del entrenador nacional Javier Aguirre, su auxiliar Mario Carrillo y del presidente y secretario de la Federación Mexicana de Futbol, Justino Compeán y Decio de María respectivamente, más la autorización del Consejo de Dueños, no se ha dejado nada en el aire, se han cuidado hasta los mínimos detalles para que México tenga un preparación a conciencia y tener una actuación histórica en Sudáfrica 2010. La presentación realizada por Néstor de la Torre fue plausible y viene a dejar en claro que no habrá improvisaciones de ninguna clase. Ahora lo importante será que los rivales que tenga en esos 12 partidos la Selección sean de renombre para que se conviertan en verdaderos sinodales y que sirvan de verdadero fogueo, ya que de nada servirá jugar una docena de partidos contra selecciones menores, con el único objetivo de cumplir con el calendario de juegos y, por supuesto, recaudar varios millones de dólares, que sinceramente ese no es el fin. Los rivales de México deberán ser de renombre, ya sean europeos, sudamericanos, africanos o asiáticos. La cuestión es tener una competencia de alto nivel para medir, desde el primer encuentro el 14 de febrero, el progreso de nuestros seleccionados, para llegar con un nivel altamente competitivo al Mundial. Antes de arrancar la concentración de 60 días le mencionamos que México jugará dos partidos en Estados Unidos -el 24 de febrero y el 3 de marzo (fecha FIFA)-. México regresará para jugar el 17 de ese mes en nuestro país, y para el 24 lo volverá a hacer en tierras estadounidenses, los días 24 de marzo, 7, 10, y 13 de mayo. Volverá a jugar en el Estadio Azteca el 16 de mayo, en el parido de despedida de los aficionados mexicanos, antes de viajar a Europa y de ahí a Sudáfrica. De hecho, la Selección ya no dejará de tener actividad entre los partidos y entrenamientos, para que Javier Aguirre trabaje a placer y pueda preparar un equipo que juegue bien y gane, con la esperanza de que llegue lejos en Sudáfrica. Después de la jornada 13 del Torneo Bicentenario, los seleccionados tendrán que reportar a la concentración del seleccionado mexicano, que a partir del 5 de abril, de acuerdo con una exigencia de la FIFA, contarán con una semana de vacaciones para iniciar el trabajo de una semana como pretemporada. El 12 del mismo mes arrancarán los trabajos de preparación para comenzar el 7 de mayo la gira de nueve partidos, incluido el partido de despedida en el Azteca. Todo esto, antes de viajar a Europa, donde tendrá actividad frente a tres equipos de alto nivel los días 23, 27 y 30 de mayo. Se jugará un último partido antes de participar en el Mundial y será en Sudáfrica con un rival y fecha por definir. Como se verá, el proyecto de preparación diseñado por Javier Aguirre y sus colaboradores, principalmente Mario Carrillo, y desarrollado por Néstor de la Torre, luce muy completo. De llevarse a la realidad, principalmente en la cuestión de los partidos ante rivales de alto nivel, no hay la menor duda de que México puede llegar con una preparación excelente. Queda pendiente saber con cuáles jugadores se va a realizar este trabajo. Insistimos, ya existe una base, pero las puertas están abiertas y quedan los partidos del Torneo Apertura 2009, los de la Interligas, y lógicamente, los del Bicentenario hasta la fecha 13, para que los jugadores brinden su máximo esfuerzo y sean tomados en cuenta por el director técnico nacional. En tanto, los que militan en el extranjero tendrán un seguimiento permanente para poder tener disponibles a los mejores jugadores, e integrar el seleccionado que nos representara en Sudáfrica 2010. |
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