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Opinión / Columna
Javier Aguirre no se enganchó con las declaraciones de Jorge Vergara, que en días pasados dijo que si la Selección de México no tiene ambición, que tiene miedo a decir que aspira a ser campeón del mundo, y muy a su estilo dejó en claro que si no lo van a intentar, lo mejor sería no viajar a Sudáfrica. Por alguna razón, el dueño de las Chivas la ha tomado en contra del "Vasco" por el simple hecho de haber declarado que a él lo habían llamado para salvar la calificación a la Copa del Mundo y ahí están los resultados. El seleccionado mexicano salió de la "tumba" y se instaló en el segundo lugar, a un punto del líder Estados Unidos. En una conferencia de prensa en Los Ángeles, Aguirre afirmó que la Selección que dirige la integra un grupo de jugadores mentalmente fuertes, con carácter y que "está decidido a hacer lo que sea, a pesar de toda esa gente. Este grupo de mexicanos es de valientes y son los más ambiciosos", comentó el "Vasco". A nadie le dolió más dar ese paso al frente en el Mundial de Japón-Corea, que a Aguirre. En sus planes no estaba perder frente a Estados Unidos y no llegar al quinto partido, pero la situación ha cambiado. Ahora nos encontramos a un Javier Aguirre cambiado, con más experiencia, después de 11 años en el futbol de Europa y de dirigir a uno de los equipos importantes de España, como lo es el Atlético de Madrid. Prueba de esa experiencia es que ha sabido integrar un equipo de trabajo muy confiable y que ya no descansa, que trabaja con miras a la integración del grupo que tendrá 60 días para su preparación, en busca de llegar con todo al Mundial de Sudáfrica, con la mira puesta no sólo en el quinto partido, sino en busca de ir más lejos y por fin dar el salto que todo mundo espera. Aguirre confía plenamente en ese grupo de 23 jugadores con el que ha trabajado actualmente, pero no ha cerrado las puertas porque la observación de jugadores continúa con Mario Carrillo al frente, Manuel Vidrio y Alberto Aguilar, además del propio Aguirre, que está pendiente para afinar todos los detalles. Se trata de llegar al mes de abril preparados para comenzar a trabajar en busca de un seleccionado altamente competitivo, con carácter y ambición para superar todo lo que México ha realizado en una Copa del Mundo. La puerta de la Selección no se ha cerrado, y en lo que resta del torneo Apertura 2009, hasta que surja el campeón y a partir de enero, desde la Superliga, donde los equipos lucharán por buscar un sitio en la Libertadores de América. Además están los partidos del torneo Bicentenario hasta marzo, y tendrán seguimiento los jugadores mexicanos que actúan en el extranjero. Es decir, Aguirre va con todo para trabajar intensamente durante 60 días, para llegar con una Selección que tenga muchas posibilidades de hacer historia, sin importar qué rivales le depare el sorteo de la Copa del Mundo este fin de año. Nadie mejor que Javier Aguirre, quien sufrió una derrota dolorosa en el Mundial de Japón-Corea, sobre todo porque parecía que tenía la mesa puesta para llegar lejos, pero Estados Unidos supo aprovechar los errores de los jugadores mexicanos y dio el campanazo para mandarlos de regreso. En tanto, el "Vasco" se quedó con un herida profunda y ha llegado el momento de sacarse la espina, después de rescatar a una Selección que bajo la dirección del sueco Sven Göran Eriksson iba en plena picada y se veía lejos la calificación. Sin embargo, al terminar su compromiso con el Atlético, Javier tomó el toro por los cuernos y logró la calificación que, quiérase o no, era lo que más importaba. Aunque claro, lo ideal hubiera sido terminar en primer lugar del hexagonal, pero no fue así y la verdad es que sobran las críticas de Jorge Vergara, quien ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el suyo. Nada más habrá que hacer cuentas de todas sus promesas incumplidas... y las que faltan. |
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