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Opinión / Columna
EN LA YEMA: La ganadería regiomontana de El Vergel, de Octaviano García, ha venido abriéndose paso en el mundo taurino con toda firmeza, haciendo historia y ganando prestigio entre los toreros y empresarios, que cada día solicitan ejemplares de esa divisa, por su bravura y buen estilo. Y no son sólo buenos deseos, sino realidades al estar triunfando de continuo. La semana pasada en Tlahuelilpan les cortaron 8 orejas a astados de esa vacada; el domingo tres orejas en Coacalco y ese mismo día en Guadalajara le perdonaron la vida a Flamenco por reunir todos los requisitos para obtener la gracia como es la bravura, la raza, buen estilo y fuerza para aguantar una faena larga y de calidad. Además de bonita lámina ese mismo día Alfonso Mateos se salvó de la quema al regalar uno de ese hierro y hacerle la faena para cortar dos orejas. Un par de semanas antes en la plaza Arroyo, en el concurso de ganaderías, saltó a la arena Regiomontano e hizo alarde de bravura, raza y buen juego y se puso en la pelea por el triunfo. Los triunfos no son de ahora, simplemente que no se le había puesto la debida atención a esa vacada que tiene pie de simiente de la rama de Saltillo de la mexicana, reuniendo sangre de San Martín, Manuel Martínez y Garfias. Además de los consejos que le brindó Manolo Martínez al ganadero Octaviano García, quien se hizo ganadero por el regiomontano, primero al asistir a las tientas de su ganadería, luego invitarlo a su rancho y a las tientas. Manolo Martínez, además de la gran figura del toreo que fue, se convirtió en un gran criador de reses bravas. La ganadería de El Vergel tiene en su lista a cinco toros que les han perdonado la vida y las cabezas de unos ocho astados que merecieron arrastre lento y otros vueltas al ruedo. La premisa de Octaviano García para hacer de su dehesa famosa es la bravura, la raza y el buen estilo para toreros que puedan con ellos. Ya saboreó las mieles del triunfo en la plaza México al dar la vuelta luego de la faena que le hizo a Triunfador Manolo Lizardo. No dude usted que la ganadería pronto será tapizada de lauros ya que es una ganadería larga que lidia entre 70 y 80 toros y novillos al año. Es de las ganaderías que tienen un amplio futuro por la escrupulosidad del ganadero, quien no solamente quiere ser ganadero, sino ganadero en toda la extensión de la palabra y sobre todo para bien de la fiesta. A esos toros como Flamenco da pena matarlos por su bravura y buen estilo, pero a veces es necesario, porque de otra forma desaparecería la profesión de matador de toros y sobre todo Don Volapié se quedaría desempleado y dejaría de aparecer ESTO... cadas. |
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