Opinión / Columna
Olimpiónicos 
Héctor Reyes 
14 de octubre de 2009

  Una piedra angular en el desarrollo deportivo ha sido la investigación científica para desarrollar el potencial humano dentro del deporte, cada avance se refleja en las marcas y tiempo e incluso en los deportes artísticos cada giro o vuelta en gimnastas o clavadistas representa un paso en la historia, ni hablar de los implementos como los tenis o trajes de baño que han sido motivos de crítica tras la caída en racimo de récords mundiales y objeto de aprobación por científicos contratados por la Federación Internacional de Natación Amateur.

México fue líder mundial de la caminata desde que Jerzy Hausleber aplicó dos fórmulas que revolucionaron la disciplina atlética, la primera de carácter biomecánico al atacar los pasos en línea recta que representaba ahorro energético en relación a la distancia, se aumentó la frecuencia sin violar la regla que hace la diferencia entre caminar y correr, técnica que prevalece hasta nuestros días.

La otra aportación histórica al deporte fueron los campamentos de altura para aumentar la concentración de glóbulos rojos en la sangre, lo que favorece la oxigenación muscular y por lo tanto un mejor rendimiento en deportes aeróbicos sin incurrir a substancias dopantes que acarrean daños irreversibles en los atletas.

En ese periodo, de 1970 a 1984 los andarines mexicanos eran invencibles, las marcas mundiales eran de su dominio y se escaparon medallas por descalificaciones del grupo de jueces de la "vieja guardia" que estaban en contra de esas aportaciones al deporte y que casi provocaba su exclusión en el año 2000 en los Juegos Olímpico de Sydney. En esos años el Centro Deportivo Olímpico Mexicano abrió sus puertas a deportistas de Alemania Democrática, Italia, Unión Soviética y Cuba, entre otros países, con sus equipos multidisciplinarios y científicos para conocer la aportación Hausleber.

La ciudad de México, Toluca, el Centro Ceremonial Otomí, en el Estados de México, por la altura sobre el nivel de 2,240 metros a cuatro mil metros, además de incorporar los volcanes del Nevado de Toluca y Popocatépetl a la preparación general fueron y siguen siendo puntos claves en la preparación de nuestros deportistas y clave para los equipos extranjeros que superaron esos medios y técnicas con otras aportaciones tecnológicas.

La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte presentó la "Revista Mexicana de Investigación en Cultura Física y Deporte", con los 16 trabajos ganadores del Certamen Nacional de Investigación 2008 en esta materia. Lo que indica que hay una forma de materializar la incipiente investigación deportiva en nuestro país, un esfuerzo que comenzó en los años 80 con direcciones de investigación dentro de la CONADE que nunca se conocieron sus resultados sea de paso.

Comentarios: hreyes@oem.com.mx
 
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