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Opinión / Columna
En unas cuantas horas iniciará el Campeonato Mundial de Taekwondo, en Copenhague, Dinamarca, con la participación de 142 naciones y 1,010 concursantes, cantidad histórica para este certamen. México, para la ocasión, presenta un equipo completo, comandado por María del Rosario Espinoza, campeona olímpica y mundial, a quien también el comité organizador está anunciando como una de las estrellas femeninas. Las otras medallistas de oro que actuarán son, de China, Wu Jing-yu, y de Corea, Lim Su-jeong. De María y de todo el seleccionado se esperan buenas cosas, que se puede traducir en preseas, ya que a este deporte la Conade no escatima nada, le ha dado los apoyos necesarios para que siga siendo líder mundial, además porque se convirtió en la modalidad deportiva prioritaria en nuestra nación, desplazando a un segundo término a clavados, porque cuando los competidores mexicanos salen a concursar a cotejos internacionales siempre regresan con metal. Así nos tiene acostumbrados el taekwondo mexicano desde hace 40 años, pero sobre todo después de su incorporación a los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988, desde entonces las medallas han estado vigentes en la delegación mexicana. Podríamos decir que el taekwondo en México es un buen ejemplo, de que a partir de la masividad se logra la excelencia, ya que los deportistas seleccionados vienen de todas partes de la República Mexicana. Pero si hay calidad en los muchachos mexicanos, mucho se debe a que los técnicos se han tratado de preparar, de estar a la altura de los competidores para poderles responder en los momentos más importantes, como en el campeonato mundial y los Juegos Olímpicos. Es verdad que el atleta pone gran parte para lograr el éxito, pero el técnico lo conduce para que no pierda la senda que lo llevará al medallero. María "Bonita", la campeona mundial y olímpica, ha tenido la fortuna de contar con gente preparada, primero su instructor en Sinaloa, después en San Luis Potosí, con Verónica Márquez e Ireno Fargas, para después llegar a CDOM, donde el entrenador en jefe, José Luis Onofre, la supo llevar por buen camino; él contó con el fino apoyo de sus auxiliares. Para el profe Onofre también este mundial será una buena prueba, desde ahora se empezarán a dibujar los postulantes a los Olímpicos de Londres y los tendrá que detectar para llevarlos de la mano a la conquista del éxito. Así, mañana, inicia un reto para la selección de taekwondo y el profe Onofre, ya que como mencionamos, se espera una distinguida actuación. |
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