Opinión / Columna
Notas taurinas 
Francisco Lazo 
6 de octubre de 2009

  AMIGOS, en la historia de nuestro toreo es notorio que los diestros encumbrados han surgido por méritos propios y muy particularmente por la rivalidad con otro u otros de sus colegas con quienes han disputado aplausos y triunfos, contando desde luego la visión del empresario. Y tenemos ejemplos muy elocuentes a través de las crónicas, acentuándose el enfrentamiento de dos estilos de torear, lo que le ha dado vida a la fiesta y con lo que creció y sigue creciendo y creciendo la rivalidad artística que ha regido las relaciones en los ruedos entre las torerías de México y España. Y están debidamente identificadas, más técnicos, más prácticos los peninsulares, y más inclinados a la improvisación y expresiones emocionantes, novedosas, los mexicanos. Tales conceptos se mantienen hasta la fecha pues es evidente que cuando están en su apogeo se exalta la competencia y crece la calidad del toreo. Y se está viendo que en el presente van surgiendo toreros para renovar el reparto estelar, recuperando poco a poco el brillo de tan otrora luminoso espectáculo. No hay mal que dure cien años dice el refrán y la práctica y España ve brotar en su fiesta nuevos valores, lo mismo que sucede en México, lo que vemos esperanzados en una pronta renovación. Y el pasado domingo volvimos a ver en el ruedo de la Monumental Plaza México a dos jóvenes novilleros, Santiago Fausto quien cortó dos orejas y Sergio Flores una, sumando ambos cuatro apéndices durante la campaña y los dos, el queretano y el tlaxcalteca han manifestado su orgullo de ser toreros apoyados en expresiones felices y que se desenvuelven siempre inspirados en el placer que les causa torear. Siendo sus particularidades aparentemente distintas les conduce a un solo propósito, hacer el toreo como les agrada, satisface, como les dicta su espíritu, Santiago siempre erguido diciéndonos a todos que no hay nada como ser torero con un valor auténtico, sin actitudes vanas, sino seguro de lo que persigue en los ruedos, en tanto que Sergio sonríe al pasarse al toro por la faja mostrando la alegría que le motiva y proyecta. Parece pues que ambos llevarán una vida profesional paralela, cada quien con sus maneras y con un solo fin, satisfacer su afición y el regocijo que eso les produce y estimula. Por lo pronto ya dividieron los tendidos, Santiago altivo y Sergio disfrutando sus aciertos y parece ser que estas condiciones les ha generado y multiplicado a sus partidarios. Los dos son los máximos triunfadores en la recientemente terminada temporada novilleril en la Plaza México y Lupita López la segunda con dos trofeos, aunque en esta ocasión trajo el santo de espaldas en el sorteo pues le correspondió lo menos potable de un encierro disparejo en su juego de la ganadería de San Judas Tadeo. Con este final que también atrajo buen número de público como en otros festejos anteriores en que participaron las damas toreras, se cumplieron los 12 del compromiso y quedó pendiente lo que pudo producir la mejor taquilla de la campaña, el mano a mano de Santiago Fausto y Sergio Flores o bien otra tercia incluyendo a Hilda Tenorio.

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