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Opinión / Columna
EN todo lo alto: Esperemos que sea un final feliz el que se registre en la última novillada de la temporada en la Plaza México, pues el cartel que se anunció promete mucho con los triunfadores de la campaña: Santiago Fausto (dos orejas), Sergio Flores (tres orejas) y Lupita López (dos orejas), que se las verán con astados de San Judas Tadeo, que además de ser agradables, tienen buena procedencia y un prestigio bien cimentado. Y no tanto son los trofeos que se cortaron, pues pudieron ser más. Lo que cuenta es el cómo las cortaron. La verdad es que las ganaron a ley, con la aceptación de la concurrencia, luego de mostrar un cúmulo de cualidades cada quien, que los pone en lo alto de la cucaña desde donde podrán ver un amplio horizonte dentro del medio taurino, principalmente Santiago Fausto y Sergio Flores, que forman parte de un selecto grupo de toreros que llevarán las riendas de la fiesta en México. Por lo pronto han levantado el entusiasmo de los aficionados, junto con Lupita López, para que el domingo el cemento de la Plaza México se vea más cubierto. El queretano desde que se presentó en el coso capitalino capturó la atención de los aficionados por su porte de torero elegante, con presencia y prestancia para lucir el terno de luces. Y luego al largar tela con el capote se le vio el arte y sentimiento que le imprime a sus lances. Y con la franela no se diga, les anda muy cerca de los astados y les corre la mano con suavidad aterciopelada. Por su parte, el tlaxcalteca Sergio Flores, miembro del grupo de tauromagia, se vio su técnica, sitio y escuela que las interpreta muy bien. Además del entusiasmo y afición que tiene por la fiesta. Los dos se han colocado en un sitio privilegiado y se abrigan muchas esperanzas en que llegarán a niveles insospechables. Por su parte, la yucateca Lupita López ha marginado su condición de mujer y su toreo está impregnado de valor, arte y temple y con un sello único para interpretar el toreo. Sin dejar que le hagan sombra sus alternantes. Sale a jugarse alegremente la piel a pesar de las volteretas que ha sufrido. Se levanta y sin mirarse la ropa regresa a la cara de sus enemigos con más alegría y valor como el más pintado. Es un caso único y por lo pronto ya hizo historia al torear cuatro novilladas casi al hilo. No dude usted que se darán un arrimón, se darán un agarrón los tres y buscarán a toda costa obtener la supremacía de esta novillada y de la temporada. Se espera que no pidan ni den cuartel. Que así sea para bien de la fiesta. Los tres alternantes tienen el compromiso de mantener su posición, pues han creído en ellos y los han apoyado y alentado. Han practicado intensamente la suerte suprema para que sean mortales las ESTO... cadas. |
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