Opinión / Columna
Gritos y susurros 
Gilberto Ramos Camacho 
-¿Y luego?-
ESTO
26 de septiembre de 2009

  Un nuevo espectáculo organizó Jorge Vergara para adornar su desesperación por la pésima campaña de las Chivas. En esta ocasión utilizó como protagonista a Rafael Lebrija con el nombramiento de presidente que ya han ostentado anteriores en el desfile rojiblanco. Como es costumbre en todo lo que presenta el dueño del equipo, sobraron los elogios para el recién llegado, por el momento será el mejor directivo del mundo y muy pronto de acuerdo a las perspectivas, los rojiblancos estarán rebasando las esferas del planeta. No hay necesidad de poner en duda la capacidad del señor Lebrija, plenamente demostrada en el Toluca y exagerada porque es de los que tienen muy buena prensa bien reflejada en las alabanzas que le llovieron con los Diablos, apagadas posteriormente porque su salida dejó en claro que fue por sus malas relaciones con la directiva. Es natural que al señor Lebrija le gustan los elogios, sabe hacerse aparecer por cualquier motivo mucho más cuando está en una tribuna de gran resonancia, es decir que es lo suyo aunque con las limitaciones que seguramente se le presentarán. Vergara le será un obstáculo difícil de superar, ya que también le gustan los reflectores y compartirlos en la misma proporción puede ser un problema. En mi pueblo se dice aquello de que jarrito nuevo dónde te pondré. Eso me recordó la presentación del nuevo presidente, convertido en joya que tendrá la virtud de transformar a un conjunto cuya capacidad es muy cuestionable, como lo comprueba la tabla de posiciones.

POSTIGUILLO.- Nunca discutas con un idiota, la gente podría no notar la diferencia.- ARTHUR BLOCH.

No hace mucho que Jorge Vergara amenazó con no hablar en dos meses programando su aparición al último día de octubre. Su promesa no duró menos de diez días, no aguantó el anonimato. Por eso la duda radica en que si soportará que Lebrija le arrebate el protagonismo que empezó a perder en ocasiones anteriores. Ahora resulta que Néstor de la Torre es un neófito al lado del recién llegado que tiene la encomienda de hacer el milagro que no ha podido lograr el dueño. Trascendió que Lebrija tuvo antes de esta privilegiada oferta otras de similar trascendencia. El misterio radica en la razón de no haberlas aceptado. Quisiera pensar que no fue por el aval negativo de su anterior patrón. La nueva joya de Chivas tendrá la magia de convertir en virtuosos a los que van en declive y que componen una gran mayoría, como igualmente hará producir a las fuerzas inferiores para que no se tenga necesidad de comprar refuerzos. Ya se prometió calificar a la liguilla, lo que no tiene ninguna gracia en este sistema de exagerada mediocridad en la que todavía hasta Pumas puede repetir como campeón. Mientras Jorge Vergara se dedica a vender sus agüitas será Rafael Lebrija el vocero del equipo con voz y todo lo demás como ley. ¿Soportará el dueño estar en segundo o tercer término? Difícil imaginar la reacción de Angélica Fuentes que deberá guardar también silencio. Todo esto es parte de lo imposible, por lo que el señor Lebrija puede con toda propiedad, iniciar la cuenta regresiva. Ante esto ¿quién será el que sigue?

CUCHICHEO.- La credibilidad se gana cada día y se pierde en un minuto.- JACQUES ROGGE.
 
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