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Opinión / Columna
Es indiscutible que el boxeo mexicano es pieza fundamental de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). Este organismo celebró el pasado fin de semana su convención anual en Budapest, Hungría, y al dar a conocer sus escalafones mundiales, colocó a 30 boxeadores mexicanos entre los mejores del mundo, tres de ellos, Juan Manuel Márquez, Fernando "Cochulito" Montiel y Manuel "Chango" Vargas son monarcas del mundo. La OMB tiene un buen grupo de jueces mexicanos, y varios promotores aztecas trabajan activamente con los títulos mundiales y regionales de la agrupación. ESTO fue el único diario mexicano presente en la convención de la OMB. Para llegar hasta Budapest tuvimos que viajar nueve horas y media a Londres -desde el DF-, y de la capital inglesa a Budapest dos horas y media más. De regreso, otra vez las dos horas y media de rigor desde Europa central a Londres, y de ahí a México fueron once horas en total, por tener el viento en contra, según explicó la aeromoza. A los enormes aviones trasatlánticos Jumbo, -vuelan desde 1968-, para 370 pasajeros, periódicamente les hacen cambios para modernizarlos. Nos tocó uno de la compañía británica con cuatro secciones. La clase Premier en la punta del aparato, así como el segundo piso. En esa sección los pasajeros van en sillones que se convierten en cómodas camas, y se les ofrece comida, vinos franceses y champaña. Cada pasajero tiene una pantalla personal para ver películas, videos, etc. Luego viene la sección de primera clase. Cada pasajero es acomodado en un cubículo cuyo asiento también se convierte en cama, y cada uno tiene su pantalla para ver películas o videos. Finalmente, dos secciones de clase turista. Los asientos son cómodos, y cada pasajero cuenta con pantalla en la parte posterior del asiento delantero. No nos cansaron las once horas de regreso, ya que entre la cena, el desayuno, un par de videos de rock -de Jimmy Hendrix y The Who-, una película y una siesta se fue el tiempo sin problemas. Y pensar que en 1927 Charles Lindbergh, el primero en volar de Estados Unidos a Europa (de Nueva York a París), empleó 33 horas con 32 minutos. |
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