Espectáculos
Diego Cataño y Eirann Harper. Foto: Alejandro Gallardo / ESTO
26 de julio de 2009
"Año uña", de "ejercicio escolar" a película
José Juan Reyes

Las fotografías familiares son el recuento de nuestras vidas, contienen momentos de dolor, tristeza o añoranza; esas imágenes en manos de Jonás Cuarón se convirtieron en una película, titulada "Año uña", en la cual se cuenta la vida amorosa de dos adolescentes.

Luego de un amplio recorrido por festivales internacionales, en Europa y América, la cinta del hijo de Alfonso Cuarón fue estrenada el pasado viernes en el DF, para luego seguir su camino por la República Mexicana en circuitos universitarios.

Los protagonistas son Eirann Harper y Diego Cataño, quienes se enfrentan a los problemas propios de su edad, pero también a las limitaciones que impone hablar lenguas distintas, ella inglés y él español.

Para Jonás, se trató de un experimento que comenzó como un ejercicio escolar y que terminó como una película con un nuevo lenguaje narrativo, pues a través del movimiento, las fotografías van contando la historia, mientras que la música y los sonidos que la acompañan completan la propuesta.

"Desde luego que la idea es contar una historia divertida y que el público pueda disfrutar, porque al decir que es una película experimental, podemos pensar que se trata de algo que nadie va a comprender... pero no es el caso, porque a mí me interesa que la gente la pase bien y disfrute de mi trabajo.

"Todo comenzó por un ejercicio de Eirann, que es mi novia y una apasionada del cine, así que las primeras fotografías que tomamos eran de mis propios familiares y amigos, pero luego el proyecto creció y decidimos darle un sentido narrativo a las imágenes, sin llegar a ser una animación, pero sí creamos efectos de movimientos y de acción".

A esos recursos se suma la historia, que es la vida de Diego (Cataño) y la imposibilidad de comunicarse y entenderse con su novia (Harper), además de que aparecen en la cinta todas las inquietudes propias de la adolescencia.

"Diego es un 'güarro', como lo son todos los jóvenes a esa edad, algo que me parece es común en todo el mundo; es decir, las peladeces las dicen y hacen lo mismo los chavos ingleses que los chinos o los argentinos, así que ese es un punto de identidad muy fuerte con los jóvenes.

"Otro aspecto que es apreciado por el público son las fotografías, pues todos tenemos imágenes de nuestra vida y creo que en algún momento hemos soñado o imaginado, que se mueven para contarnos de nuevo lo que ya vivimos, así que por eso esta película resulta muy divertida, cercana a todos y con un lenguaje muy mexicano".




Notas relacionadas