Opinión / Columna
Minuto 45 
Teodoro Cano 
25 de junio de 2009

  Claro que es para preocuparse, después de ese milagro de la selección de Estados Unidos que calificó para la final de la Confederaciones, al dar el campanazo y eliminar nada menos que a la selección de España, la número uno en el mundo y actual campeón de Europa.

El equipo tenía 15 victorias consecutivas y se vio impotente para derrumbar la muralla defensiva de los estadounidenses que supieron, como es su costumbre, explotar su contragolpe y anotar los goles que fueron como dos puñaladas para todos los que confiábamos ciegamente que no tendría problemas para estar en la final, en espera del rival que saldrá del juego de hoy entre Brasil y Sudáfrica.

Al arrancar este torneo en Sudáfrica, el técnico del conjunto de las barras y las estrellas, Bob Bradley, jugó en forma diferente al superconocido estilo que ha utilizado desde los días de Bora Milutinovic, pasando por Steve Sampson, luego con Bruce Arenas y que ha perfeccionado el actual entrenador.

Ese ensayo en los dos partidos de la Confederaciones, ante Italia y Brasil, los cuales perdieron por 3-1 y 3-0, pusieron al equipo estadounidense al borde de la eliminación, pero volvieron a lo suyo, a su clásico estilo de defender con orden pero a ultranza, y calificaron en forma increíble al vencer a Egipto 3-0.

Con algunos ajustes defensivos, Bradley mantuvo el estilo que le ha dado grandes resultados, y ahora pusieron de cabeza al mejor equipo del mundo, a España.

Cabe señalar que en esta oportunidad no hay pretexto. Se enfrentaron a lo mejor que tenía España, salvo la ausencia de Iniesta, que se extrañó por ese futbol que le permite dar profundidad ofensiva al conjunto, y que no se le vio ayer a pesar de que la mayor parte de los 90 minutos los jugaron frente a la portería de Tim Howard.

Pero aún con la ausencia de este gran jugador, que es el alma de la ofensiva del Barcelona, no hay la menor duda de que Estados Unidos hizo un partido perfecto.

Mantuvo sólida su defensiva con dos leones en el centro -Oguchi y Bocanegra-, con gran sentido de anticipación, y de sus laterales Spector y Demerit, que realizaron las coberturas a la perfección, además del apoyo de Clark Demsey, Donovan y Bradley para mantener a raya a los hombres peligrosos de España como Torres, Villa, Fábregas y Riera. Pero principalmente a Xavi, que nunca encontró jugador libre para entregarle el balón y pudieran hacer daño a la muralla defensiva de los vecinos del norte.

Y a pesar de que el futbol de Bob Bradley se basa en defender casi a la perfección, con velocidad y gran sentido de anticipación, además de la garantía del portero Howard, que recuperó su nivel, es inteligente para el contragolpe que sorprendió dormida a la defensa de España, que en dos oportunidades supieron aprovechar para conseguir las dos anotaciones.

Se trató de verdaderos rayos sobre el conjunto de Vicente del Bosque, que veía con tremenda sorpresa que al minuto 26 llegaba el 1-0 por conducto de Altidore, quien aprovechó un gran error de la defensa. Esto se repetía a los 28 del segundo por conducto de Bradley, que completamente solo anotó mientras la defensiva hispana andaba en las nubes.

Una nueva lección de Estados Unidos, que además de jugar bien, de tener una mentalidad triunfadora y de explotar ese estilo que dominan con los ojos cerrados, viene a confirmar que es el gigante de la Concacaf y que buscará aniquilar a México el 12 de agosto en el Estadio Azteca, en donde una derrota de los dirigidos por Javier Aguirre nos alejaría del Mundial de Sudáfrica 2010.

Sin embargo, con más de un mes de trabajo y con pleno conocimiento de los estadounidenses, el "Vasco" encontrará la fórmula, cuando menos eso esperamos, para sacar un triunfo que en este momento parece lejano. Pero claro, no es algo imposible, ya que no hay equipos invencibles y para prueba está la derrota de España.

La nueva Selección de México que ha formado Javier Aguirre para la actividad de un mes en Estados Unidos, comenzó con el pie derecho al golear a Venezuela por 4-0; seguirá la actividad el próximo domingo ante Guatemala, y posteriormente en la Copa Oro. Dio la impresión de que a los jugadores utilizados por el "Vasco" les picaron la cresta con esa gran victoria de Estados Unidos sobre España.

Claro que no es lo mismo vencer al mejor equipo del mundo, España, que golear a Venezuela, pero lo importante es que comenzaron a despertar los artilleros con dos goles de Giovani dos Santos, y uno cada uno de Vela y Arellano.

Habrá que esperar que este grupo que ha escogido Aguirre continúe en plan ascendente, para llegar en su punto al juego contra los estadounidenses.
 
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