Opinión / Columna
Minuto 45 
Teodoro Cano 
23 de junio de 2009

  La forma de pensar de Jonny Magallón sobre el futuro de la Selección de México nos parece muy positivo, y es en ese aspecto en el que ha trabajado y seguirá por ese camino el entrenador nacional Javier Aguirre.

Que Estados Unidos llegó a la semifinal de la Copa de Naciones, pues hay que felicitarlo, y no hay duda que esa victoria frente a Egipto, sin tomar en cuenta que los egipcios se dieron la gran vida después de su victoria sobre Italia, lo colocaron en los cuernos de la luna.

Pero lo que importa es que una selección de la Concacaf esté entre los cuatro mejores equipos del torneo que se celebra en Sudáfrica, y que ha venido a reavivar la potencia de un conjunto estadounidense que se distingue por su actitud en la cancha, por su mentalidad triunfadora, por ese carácter indomable que lo lleva a pelear milímetro a milímetro el balón para alcanzar su objetivo.

Hoy por hoy no hay la menor duda de que es el mejor de nuestra área, y es un gran reto que tiene el técnico mexicano para armar un equipo que puede sacudirse ese dominio de los vecinos del norte.

Claro que Estados Unidos va a llegar con una mayor preparación a las eliminatorias mundialistas que se reanudan en el Estadio Azteca, en donde México recibirá al equipo de las barras y la estrellas con más tiempo de trabajo. Es posible que para esas alturas ya dominen la forma como quiere el "Vasco" que jueguen y que por fin comiencen a mostrar que no debemos temer por su calificación al Mundial.

Le decíamos que los estadounidenses van a llegar mejor preparados con cinco partidos en la Copa Confederaciones, los cuatro encuentros ante rivales de alcurnia como fueron Brasil, Italia, y mañana ante España, para llegar a la final.

Pero si no sucede así, jugará por el tercer lugar que bien podría ser Sudáfrica, sin dejar de mencionar al disminuido (por fiestero) Egipto, al que propinó la goleada de 3-0 que lo llevó a las semifinales.

Es decir, los jugadores de Bradley van a llegar con la moral por las nubes y siempre con el pensamiento de seguir con el pie sobre el seleccionado mexicano.

Sin embargo, eso no debe espantar a nadie, y particularmente tenemos confianza en que Javier Aguirre va a apegarse más a sus ideas, a lo que conoce de futbol, claro, sin hacer a un lado a sus colaboradores.

A partir de ahora sus decisiones serán propias y no hay duda de que comenzaremos a ver el cambio en esos dos partidos de preparación, que se inician mañana contra Venezuela y el domingo ante Guatemala.

No son pocos los que han minimizado estos encuentros, sobre todo al hacer comparaciones con los que ha tenido Estados Unidos, por pleno derecho, al ganar la Copa Oro anterior, tras vencer a México en la final.

Pero peor es no tener actividad y no hay duda que con los jugadores que ha convocado el técnico de México va a lograr un cuadro más conjuntado, sin esperar que las individualidades despierten y se gane por un chispazo.

Por el contrario, que sea en base a un juego de más acompañamiento en todas sus líneas, con solidez en el cuadro bajo y potencia a la ofensiva. Para eso serán esos dos partidos antes de llegar a la Copa Oro, en donde va a jugar ante Nicaragua, seguirá frente a Panamá y cerrará la primera fase ante Guadalupe.

De ahí, ya estará mejor preparado para llegar a la final en busca de recuperar la Copa, y esperar el partido eliminatorio mundialista frente a Estados Unidos en el Estadio Azteca.

En la lista de 23 jugadores que ya se encuentran en Atlanta para medirse a Venezuela, hay un buen número de elementos que terminarán por ser gente de confianza.

No se extrañe usted si a partir de esos partidos de entrenamiento y la Copa Oro, Javier le cambia la fisonomía al equipo y comienza a armar un cuadro confiable, sin importar cuántos jugadores que militan en el extranjero son tomados en cuenta. Quizá la base de esta que podríamos llamar la Selección del "Vasco", tenga como base a elementos que juegan en México.

De esa lista de 23 le vemos mucha oportunidad de ganarse un sitio en el cuadro base para las eliminatorias, a elementos como Jesús Corona y Guillermo Ochoa.

Podría pensarse que el "Conejo" Pérez sería inamovible, pero no se puede descartar a Oswaldo Sánchez. En la defensa, en el momento en que Jonny Magallón recupere el ritmo, puede estar entre los confiables junto con Édgar Dueñas, en tanto que habrá que ver el desempeño de Efraín Juárez en la gira, además de Édgar Dueñas y Juan Carlos Valenzuela.

En la media, Gerardo Torrado es una garantía. También están Israel Castro, Giovani dos Santos, además de Israel Martínez, que tiene la gran oportunidad si es consistente en su desempeño, y Chema Cárdenas, de quien se ve que le gusta a Aguirre cómo juega.

Adelante estará la prueba de fuego para todos: la de Alberto Medina, que no ha recibido una real oportunidad en el Tricolor; la de Carlos Esquivel, Pablo Barrera -que ha subido como la espuma-; Carlos Vela, que ya tiene que dar el salto y convertirse en una realidad; Omar Bravo, con la esperanza de que con actividad recupere su sitio, en tanto que de Omar Arellano y Miguel Sabah, estará en ellos si se quedan o se van.

Se trata de un grupo en el que confiamos que podrá llegar lejos en la Copa Oro.
 
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