Futbol mexicano
Enrique Vera. Foto: Archivo ESTO
20 de junio de 2009
Vera regresa a la LDU
Urgen tres refuerzos
Salvador Aguilera

A la larga lista de refuerzos fracasados en el América hay que agregar el nombre de Enrique Vera, al paraguayo hay que colocarlo justo abajo de Édgar Castillo, Fernando Ortiz y Robert de Pinho, que al igual que muchos otros se han ido por la puerta de atrás.

Con mucha pena y nada de gloria.

Ya las estadísticas nos dicen que en un alto porcentaje, jugador que llega como refuerzo al América -sobre todo extranjero- tiende a fracasar.

Eso ya se está volviendo una constante, lo que sin duda debe preocupar a los directivos americanistas porque ya no le atinan a ningún refuerzo. De los recientes fracasos se señala a Jaime Ordiales, quien desde luego tiene mucha culpa porque es el hombre de pantalón largo en el América que más sabe de futbol y por más que diga que están trabajando, su chamba no ha ofrecido buenos resultados.

Michel Bauer, como presidente, es el máximo responsable, pero si alguien fue jugador, técnico y ahora directivo, ese es Ordiales. Su decisión pesó, sin duda alguna, para que llegaran los refuerzos que fracasaron y que mejor se fueron.

En el caso de Ortiz y Castillo, podemos decir que prefirieron un equipo de mayor trascendencia que el América, porque los Tigres, fuera de Monterrey, no llenan ningún estadio, igual que el Santos, su anterior equipo, que pesa en La Comarca y fuera de ahí... son muy contados sus aficionados.

CASO VERA

Enrique Vera, el paraguayo, es un buen jugador sin duda alguna. Por algo fue campeón de la Copa Libertadores con la Liga Deportivo Universitaria de Quito. Se sabía bien de su forma de juego siempre al filo del reglamento. Es un contención muy entregado, durante los 90 minutos y que confesó tener siempre problemas con las tarjetas, pero cuando llegó a México todo se complicó porque aquí los árbitros no permiten tanta dureza como en Sudamérica. Vera se convirtió pronto en un gran coleccionista de tarjetas amarillas, al grado de tener tres juegos de suspensión por diez amonestaciones en su primer torneo. Al siguiente, lo mismo, sólo que esta vez sí vio una roja en el juego contra el Atlante, pero lo que hizo estallar la bomba fueron las discusiones con su técnico Jesús Ramírez, después de un encuentro en el Azteca.

Vera fue borrado del equipo y mandado a Socio Águila, en donde empezó a pagar sus culpas, pero en donde también planeó su salida del equipo. México no había sido lo esperado para él, así que decidió volver a Ecuador, con la Liga Deportivo Ecuatoriana de Quito, con la que conquistó la Libertadores 2008.

Y ni así pudo triunfar en el América. Tuvo ofertas de Argentina, pero el América no lo dejó ir a Boca, porque hubiera sido un premio a una indisciplina.

En Ecuador, donde es bien conocido, ya está todo listo para que Vera sea presentado y seguramente ahí hablará de su fallido paso por el América. Al llegar a la LDU, Vera ocupará el lugar de Damián Manso, figura del conjunto blanco que fue transferido al Pachuca. Vera tendrá ahora la suerte de disputar la Recopa Sudamericana frente al Internacional de Porto Alegre, reciente campeón de la Copa Sudamericana. El primer duelo será el 25 de junio en Brasil y el decisivo en Quito, el 7 de julio.

URGEN REFUERZOS

La directiva del América ya no se puede tardar más con los refuerzos, porque está actuando en perjuicio del equipo. La inexperiencia de sus directivos se está viendo una vez más, pero tienen mucha razón al decir que no hay más margen de error. Si en el siguiente torneo no se ve el América que los aficionados quieren, deberán irse por puritita vergüenza. Hay tres plazas vacantes de extranjeros y deberán venir los mejores, no pudieron hacerse de los servicios de Damián Álvarez, quien ya conoce el medio local. Ahora, el que venga de fuera necesitará un periodo de adaptación, así sea el hondureño Costly, el argentino Montenegro o el que sea.

JESÚS RAMÍREZ

Lo mejor que le puede pasar al América en estos momentos es tener la continuidad de Jesús Ramírez, un técnico inteligente y capaz, que ya probó la Primera División, también lo que es dirigir a un equipo como el América y seguramente todo eso le servirá ahora para iniciar de la mejor manera el Apertura 2009.

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