Opinión / Columna
ESTO...cadas 
Don Volapie 
17 de junio de 2009

  SOBERBIA: Fue una soberbia actuación la que tuvo en la Plaza México el tlaxcalteca Sergio Flores ante el magnífico astado de Pepe Garfias, al que le cuajó una faena de alto grado que remató con gran estocada para que se le otorgaran las dos orejas. Salida a hombros de Sergio y lento al novillo, que resultó ser un flan. Hubo comunión entre novillo y novillero y resultó una faena que el público coreó de continuo. El tlaxcalteca dando una exhibición de técnica y el novillo de bravura y calidad. No se cuentan con los dedos los novilleros, de unos diez años a la fecha, que cortan dos orejas en un novillo. Se ve que el alumno de Tauromagia tiene bien asimilado el toreo que les enseñan. Se puede decir que toreó por nota, con mucho sitio y temple, colocándose bien en cada pase para que no hubiera pausas y se vio la trabazón de su labor. Mantuvo sus buenas maneras en el otro astado que no fue ni la mitad del anterior. Por lo pronto ya entró en el ánimo del público y hay una cara nueva, otra, en el firmamento novilleril. Calculamos que lo bien aprendido no se olvida y seguramente el domingo tendrá otra actuación, si no igual, sí similar para que no se diga que fue un rato de inspiración. Por su parte, Santiago Fausto no repitió color respecto a su desempeño de la pasada novillada, pero sí mantuvo su ritmo ante astados que no le ayudaron para triunfar. El primero tuvo complicaciones y el otro desarrolló sentido y peligro y él, como lo asentamos, le falta mucho camino que recorrer. Pero las maneras finas, el empaque de torero y su carisma no lo dejarán tirado. Se mantuvo firme en el estilo que dejó ver desde un principio. Insistiremos que en él hay un torero de altos vuelos, pero tiene que mantener su desempeño inicial. Por su parte, Salvador López absorbió el abc como se lo han explicado, pero se ve muy tieso, mecánico sin que le ponga una pizca de pimienta, además de que se ve muy serio, apenas si esboza una sonrisa y no vende lo que hace. Necesita descararse más, meterse y pelearle a los toros y decir que ahí está él con deseos de ser figura del toreo. Y todo ello, si no es nato, se lo tendrá que dar la experiencia y solamente toreando es como lo puede adquirir.

Parece ser que el panorama novilleril se va enriqueciendo con caras nuevas y formas de interpretar el toreo y será el mismo público quien los ponga en el sitio que les corresponde. Las estocadas también se van acumulando y el domingo vimos la determinación con que se tiraron a herir. Seguiremos insistiendo para que sean impecables las ESTO... cadas.
 
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