Opinión / Columna
En la cancha  
Fernando Schwartz 
11 de junio de 2009

  A un año del Mundial, a 364 días de que el balón ruede en Sudáfrica, la Selección de México continúa siendo una verdadera incógnita. Anotar un gol a los 59 segundos y no cristalizar una goleada frente a una desanimada Trinidad y Tobago, es un mal fario que muestra que aunque se ganó, el Azteca ya no le inspira respeto a los rivales, porque México no se da a respetar.

Los caribeños vinieron mermados, eran carne de cañón, el gol tempranero de Franco, de vestidor, auguraba una noche de reencuentro y terminó por ser una noche amarga, sin un Azteca lleno, con muchas dudas, y el eterno mal del futbol mexicano se reflejó en lo mismo: la falta de definición en el marco rival, para no terminar sufriendo a la hora como finalmente sucedió.

Son tres puntos que hacen sumar seis. Los seis en el Azteca, pero los siguientes tres visitantes -con la visita intermedia a Costa Rica- que serán Estados Unidos, Honduras y El Salvador, no son Trinidad, y sin con ésta se sufrió, pues hay que acuartelarse y trabajar, aunque en la lista preliminar de la Copa Oro hay muchas ausencias.

DIFÍCIL DE EXPLICAR

Nery estuvo en duda hasta el último minuto y jugó, ya que venía golpeado y con un problema muscular. Se decidió alinearlo y fue partícipe del gol de Franco, pero después dejo ir dos claras.

El ataque mexicano tuvo creatividad por Cuauhtémoc Blanco, que a sus 36 años sigue siendo quien marca la diferencia, y que prometió morirse en la raya por México. Lo está haciendo pero no encuentra quién le haga de orquesta, y a veces su soledad en la sinfonía de futbol y su chispa, no se acomodan a la creatividad que le falta al resto.

Medina tuvo cosas interesantes pero nunca terminó bien las jugadas, y Franco fue un batallador incansable, pero las clásicas que mete las dejó escapar.

SALCIDO NO ES EL MISMO

Carlos Salcido erró cualquier cantidad de pases. No es el mismo que vimos en ciclos anteriores. El "Maza" es bueno por arriba, pero por abajo le hicieron unas en las pocas que tuvo Trinidad para parar los pelos de punta.

Osorio volvió a su nivel, y Guardado, entre contención y banda, anduvo errático y fue él quien perdió el balón en zona de seguridad, de donde se produce el gol de los caribeños en el primer tiempo, cuando Salcido no sale a marcar y va retrocediendo.

El "Conejo" se metió en problemas en una jugada que él mismo resolvió, y el caos por la ansiedad de anotar y no poder con el rival, terminó por dar un 90 por ciento de posesión de pelota para México, pero un partido infructuoso en rendimiento y tres puntos rescatados.

SÓLO UN GOLAZO

Ese disparo de Óscar Rojas, impresionante, fue el que salvó la noche. Sólo un disparo de esa magnitud y esa convicción fue lo que trajo como consecuencia seguir con marcha perfecta de locales.

Pero el futuro no es halagüeño, aunque tampoco es todavía alarmante. Quedan cinco partidos por delante, pero dejando las dudas que han generado las dos localías de esta eliminatoria, realmente Aguirre y su cuerpo técnico deberán trabajar a marchas forzadas para sacar esto adelante.

Javier planteó un juego netamente ofensivo. Sabía lo que tenía enfrente, pero el marco se le hace chiquito, que digo chiquititito, a los delanteros nacionales que no anotan.

Clayton Ince sacó varias, eso es cierto, pero el partido era para ganarse con tranquilidad y no con el último suspiro y nerviosismo hasta el final.

QUÉ HACER

El "Vasco" entró de relevo en situaciones muy diferentes a las del 2001. Dicen que las distancias se han acortado, no lo dudo ni tantito, pero también nuestra Selección se encogió con respecto a lo que había mostrado en cotejos internacionales.

México no se da cuenta que necesita cambiar sus estructuras y tampoco se da color de que debe haber continuidad en los ciclos, de que no se puede estar cambiando, que debe crearse una verdadera plataforma para que la Selección no cambie de un ciclo a otro, de un técnico a otro, porque jugadores que brillaron con La Volpe están hoy perdidos. Algunos que lucieron con Hugo no encuentran hoy el marco.

Lo del paso de Chucho fue llegar al cuadrangular, del que se salió adelante por la diferencia de goles, y ahora en el hexagonal, al terminar la primera vuelta.

Honduras, con la mínima diferencia y gol de Pavón, le gano a El Salvador y hoy la realidad es clara y contundente: México está en cuarto lugar y en zona de repesca. Así de sencillo, así de cruel.

Alegremente, cuando comenzó la eliminatoria, todo mundo habló del quinto partido pero ahora, a 364 días del Mundial, la pregunta cambió: ¿Llegaremos directos, por repesca o lo veremos por televisión? Hoy el rival de repesca es Ecuador, tradicional rival de amistosos al que regularmente se le gana.

PREGUNTA: Señor, ¿dónde podemos clonar Blancos con 10 años menos? En sus peores pesadillas ¿El "Vasco" ha sufrido lo que anoche? ¿Qué influenza nos dejó Sven? ¿Cómo le hace Bielsa para ganar de local y de visitante?

HASTA EL PRÓXIMO SILBATAZO

Comentarios: fschwartz @oem.com.mx

PD: Qué terrible está la comerciali zación en los partidos de la Selección. Es exagerada y tapa muchas jugadas. Además me parecieron exageradas las tomas constantes al rostro de Aguirre. ¿Cómo iba a estar?, pues viendo cómo sí se rompen la madre en la cancha, pero cómo no la meten.
 
Columnas anteriores
Cartones
Columnas