Opinión / Columna
Minuto 45 
Teodoro Cano 
6 de junio de 2009

  Llegó el momento de recuperar el terreno perdido dentro de las eliminatorias mundialista para Sudáfrica 2010.

A partir de esta noche en el estadio Cuscatlán de El Salvador, la Selección de México debe mostrar un nuevo rostro, con un futbol más inteligente, ordenado, sin el menor margen de error, para salir con un triunfo sobre la selección salvadoreña y perfilarse hacia los primeros lugares, que por el momento ocupan Costa Rica y Estados Unidos.

Llegó el momento para Javier Aguirre, que regresa a nuestro país después de triunfar en el futbol de España, primero al dirigir al Osasuna, un equipo que peleaba por no descender y que pudo salir de la media tabla.

Posteriormente estuvo frente a un Atlético de Madrid que no ganaba nada, pero bajo la dirección del "Vasco" calificó para la Liga de Campeones de Europa.

Sin embargo, el destino lo trajo de regreso al seleccionado de México y a partir de ahora, a base de trabajo, convencimiento y motivación, tiene la encomienda de sacar del hoyo en el que dejó al equipo el sueco Sven Göran Eriksson.

Aunque un grupo de inadaptados salvadoreños han querido hacer de un partido de futbol una guerra, la verdad es que hay confianza en que dentro de la cancha habrá futbol por el lado de los dos equipos.

El Salvador, dirigido por el mexicano Carlos de los Cobos, ha logrado revivir la llama de esperanza para que el conjunto cuscatleco pueda conseguir un sitio en el próximo Mundial, y la verdad es que ha trabajado bien, con muchas limitaciones, es cierto, pero se ha sabido ganar la confianza de una nueva generación de jugadores salvadoreños que salen a la cancha a "morirse" en busca del triunfo.

Tampoco le ha ido bien al conjunto centroamericano en las eliminatorias, en las que suma sólo dos puntos, pero los jugadores se han preparado mentalmente para enfrentarse a México y están decididos a brindarle grandes satisfacciones a sus fieles seguidores. Sin importar esa campaña plagada de insultos hacia los mexicanos, ellos van a lo suyo, a jugar al futbol y en busca de una hazaña.

En el equipo salvadoreño no hay secretos sobre su alineación. De los Cobos echa mano de sus mejores hombres, de los mismos que calificaron para participar en el hexagonal de la Concacaf y que han tenido acción en las eliminatorias finales.

Ellos son: Miguel Montes; Manuel Salazar, Alex Escobar, Marvin González y Alfredo Pacheco; Julio Martínez, Osiel Romero, Eliseo Quintanilla y Cristian Castillo; Rudis González y Williams Reyes. Es un equipo que se agrupa con orden en su defensiva, para explotar el contragolpe en busca de las "diabluras" de su mejor jugador, Quintanilla, y de Osiel Romero, a quienes no deberá descuidar el equipo mexicano.

Javier Aguirre tampoco ha tenido empacho en que trascienda su alineación, e incluso se ha difundido ampliamente la presencia de Óscar "Conejo" Pérez en la portería, lo cual ya se da por un hecho. Pero no se extrañe usted que a última hora surja un cambio de señal y entre en acción Guillermo Ochoa o bien Jesús Corona. Éste último es el que se ha visto mejor.

Por lo que toca a la defensiva, aún hay dudas pero suenan constantemente los nombres de Óscar Rojas, jugador de velocidad, de gran marca y que da salida al equipo por el lado derecho, en tanto que por el izquierdo podría estar Ricardo Osorio para aprovechar su fortaleza en la marca. Por el centro se menciona a dos torres: Aarón Galindo y "Maza" Rodríguez, pero por ahí surge de repente el nombre de Édgar Dueñas.

En la línea media se cuenta con Fernando Arce, quien buscará alimentar de balones al frente junto con Rojas, en tanto que en la contención se cuenta con dos fortalezas, uno con más talento que otro, pero que son una garantía: Pavel Pardo y Gerardo Torrado.

Por el lado izquierdo hay un verdadero Fórmula 1: Andrés Guardado, un jugador con espíritu de sacrificio y con enorme vocación ofensiva.

Adelante, la incógnita: ¿quién acompañará a Guillermo Franco? Aunque también le gustaría a Aguirre arrancar con Miguel Sabah, por ahí podrá estar la habilidad y picardía de Neri Castillo, y quizá para el segundo tiempo el talento -y ese futbol que proyecta al equipo a la ofensiva- de Cuauhtémoc Blanco.

Pero, juegue quien juegue, para México no hay un mañana, tiene que ser hoy y Javier Aguirre tiene equipo y ha trabajado para comenzar su segunda etapa al frente de la Selección de México con un triunfo que enderece la nave y la lleve al Mundial de Sudáfrica 2010.
 
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