Opinión / Columna
Olimpiónicos 
Héctor Reyes 
Eslabón perdido
ESTO
30 de mayo de 2009

  Los Juegos Olímpicos de la Juventud tienen un antecedente promovido por Juan Antonio Samaranch, sin embargo, sólo fue flor de un día dentro de los proyectos emprendidos por el COI, y posteriormente recuperado por el belga Jacques Rogge con la idea de promover los valores del olimpismo entre los deportistas en su etapa formativa, y que a la postre, dentro de los ciclos de la vida, ellos asuman y reproduzcan esas bases educativas en su etapa de mayor desarrollo deportivo, en una cultura moderna y dinámica que representa el deporte.

Este proyecto parecería que tuvo su origen práctico en la Olimpiada Juvenil desarrollada por Ivar Sisniega, luego de reproducir las condiciones de unos Juegos Olímpicos, con un esquema que recreara las condiciones para que los deportistas mexicanos visualizaran su futuro y en tanto su arribo a justas de esa naturaleza no mermaran su condición, como solía ocurrir en el pasado de penosa memoria.

Teníamos a deportistas que llegaban con logros y emblemas que, antes de partir a unos Juegos, los medios periodísticos ya les habían otorgado las medallas olímpicas. Los pronósticos solían derrumbarse de la manera más increíble que usted ni siquiera podría imaginar. Los ejemplos sobran, pero el inmediato y fehaciente desde su concepto podría ser la "decepción nacional de futbol", los "ratones verdes", "el equipo campeón de los juegos amistosos", un sinnúmero de frases que degradaron la historia de esta actividad, no obstante que hoy representa la punta de lanza en la economía deportiva nacional.

La Olimpiada Nacional generó la base deportiva nacional y, de manera "sorpresiva", algunos alcanzaron el podio en Sydney 2000. Un proyecto que sobrevivió por la presión de las entidades federativas hacia el Gobierno federal que tuvo toda la intención de eliminarlo del Programa Nacional del Deporte. Los gobiernos panistas de Jalisco, Nuevo León y Baja California tuvieron el peso para cambiar el rumbo fijado por la administración pasada.

Los efectos de esa crisis sexenal son visibles hoy en día, pero, además, estamos a casi la mitad del sexenio y en el seno de la Conade los cambios en el organigrama se produjeron desde los primeros meses, por una u otra causa. Hace un mes Bernardo de la Garza llegó para encauzar el barco y pronto tendrá que tomar las decisiones pertinentes luego de hacer su propio diagnóstico. Los premios a los medallistas son cosa insignificante ante los compromisos que están ya en puerta.

De los proyectos de Sisniega, se destacó su condiscípulo Ricardo Probert Maldonado, una persona que ha estado dentro del deporte en todos los niveles de desarrollo, y con la renuncia de Fernando Platas a la jefatura de misión de los primeros Juegos Olímpicos de la Juventud tomó el relevo.

Comentarios: hreyes@oem.com.mx
 
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