Opinión / Columna
Autopista 
Carmona Solís 
31 de mayo de 2009

  Benito Guerra júnior, quien marcha segundo en el campeonato español de rallies cumplidas las dos primeras fechas, de las cuales fue cuarto en la primera y ganador de la segunda en su clase, que es la de Turismo de Producción, regresó a México para atender diversos asuntos personales y porque pensó que este fin de semana iba a correr el segundo de los rallies de NaCaM-FIA, pero se encontró con la sorpresa de que el certamen se canceló.

Así que Benito aprovechará para cumplir con sus patrocinadores en primer término y redondear sus planes de internacionalización. Regresará a España a mediados de junio porque deberá enfrentar las fechas 3 y 4 del calendario hispano, en las islas Canarias, 28 y 29 de ese mes. Serán fechas sucesivas. Benito tiene mucha confianza en volver a ganar.

El piloto mexicano señala que se siente muy a gusto en España, que el Mitsubishi que está utilizando es magnífico y que Dani Cué, su navegante, se ha acoplado muy bien al equipo, lo que permitió que en la segunda prueba ya se hayan levantado con su primer triunfo en el certamen.

Cabe recordar que Guerra júnior fue subcampeón en el 2008 del certamen español de tierra, y subcampeón del NaCaM, tras cuatro fechas. Esta campaña quería mejorar todas sus posiciones, pero ya sólo le queda el certamen hispano y, tal vez, vaya a correr unas fechas en Costa Rica.

Benito dice que su propósito es que en España pueda adquirir el fogueo necesario para poder brincar al mundial y estima que está en un campeonato muy fuerte, en el que puede concretar su propósito. Sobre México, donde fue campeón mexicano en las temporadas 2006-2007, dice que, si acaso, se presentaría en el tradicional Acapulco, de cierre de calendario y nada más.

Definitivamente, no va a participar en el Internacional de Guanajuato en julio porque no podría combinarlo con sus compromisos ya establecidos, aunque le desea suerte a los organizadores y a Rodrigo Ordóñez, quien por ahora está confirmado como parte del equipo Uno de México, sin definirse al conductor dos.

CAMBIANDO VELOCIDAD

Independientemente de los desacuerdos que existen entre la FOTA (Constructores) y la FIA, los equipos acordaron no pasar sobre las reglas emitidas ya, y justo el día 29 presentaron su solicitud de inscripción para el mundial de Fórmula Uno de 2010. Fue lo mejor porque así la FIA no podrá argumentar que incumplieron, para sancionarlos o dejarlos fuera, si es que llegan a un arreglo en cuanto al límite presupuestario, para concretar su presencia en el campeonato... Por supuesto, las informaciones dieron preferencia al registro de Ferrari, quien encabeza la oposición a Max Mosley en ese sentido con justificada razón... Suena ilógico: la FIA quiere frenar el desarrollo tecnológico del automovilismo, que tradicionalmente tiene en la máxima categoría su principal laboratorio... Una declaración emitida por la FOTA dice que "todos los equipos se comprometen a participar hasta el 2012, si es que se cumplen ciertas condiciones", como firmar una nueva versión del Concorde, acuerdo confidencial que regula a la F-1 cada determinado tiempo... Y a Mosley esto le ha salido de perlas porque nadie se acuerda de que en octubre pasado debió convocar a elecciones, acorde al compromiso establecido cuando le perdonaron su desliz personal con esa exigencia... Entre las novedades en ese registro: Adrián Campos, con un nuevo plantel, US-F-1, que tiene el propósito de proyectar a Danica Patrick, y Prodrive, que ya estuvo en la F-1 con Bar y Gilles Villeneuve y cuyo dueño, David Richards, quiere convertir en Astro Martin a partir del 2012... Controversias en Italia porque en las pruebas libres ayer, en Mugello, el español Danny Pedrosa, en una Honda, logró al final de la recta principal el límite de velocidad máxima, que fue de 349.3 kph... La anterior marca era del italiano Loris Capirossi, de 347.4 kph, alcanzados en el circuito de Montmeló, en el Gran Premio de Cataluña, con la Ducati de 990 cc.cc. en 2004... Pero Valentino Rossi (Yamaha), quien tiene una velocidad máxima de 344.3 kph, la tercera tras el finlandés Mika Kallio (Ducati), con 348.1, puso en duda la marca de Pedrosa y la del resto de los pilotos y la atribuyó a un error en la fotocélula que la mide. Su razonamiento: si el año pasado a su moto le medían 329 kilómetros por hora en la recta de un circuito en el que ha ganado siete veces consecutivas, este año es imposible que se haya mejorado en 15 kilómetros por hora...

Y hasta la próxima: AUTOPISTA.
 
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