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Opinión / Columna
"De toda la memoria, sólo vale el don preclaro de evocar los sueños". Antonio Machado LA FINAL DE LOS MENOS ERRÁTICOS ESCRIBIMOS estas líneas, sin saber el resultado del primer encuentro de la final entre Pumas y Pachuca. Es una desventaja para la precisión de la crítica, aunque también significa libertad para opinar desde una visión sintética de lo que fue el torneo. Ya se vio y se comprobó que la sola inversión millonaria no define a los equipos exitosos; Puebla e Indios lo ratificaron con creces. Ya hace una semana nos permitimos dar algunas reflexiones en torno a las confusiones que existen en el medio, en torno al negocio y a la complicidad de intereses. Ahora que hay dos finalistas, es útil colocar en su justa dimensión a ambos equipos, a quienes sus seguidores auténticos y animadores de coyuntura, les ven cualidades exageradas. Siempre sucede así, en cualquier disciplina humana. Sí, las victorias tienen muchos padres y las derrotas son huérfanas. Decir que Pumas ganó su lugar "dignamente", es decir bastante poco. Si nos basamos en el tipo de futbol que desplegó a lo largo de la competencia, la calificación no puede ser sobresaliente. Desarrollaron el futbol que les enorgullece a quienes creen que el futbol (y la vida) es "sólo echarle ganas"; que el manejo pulcro y técnico no es el corazón del balompié. Si nos remitimos a los encuentros de la fase final, el equipo jugó a nada, entraron los goles de manera fortuita, no producto de un acierto ofensivo. El partido en CU contra Puebla fue un desastre. Claro, algún fanático dirá que no importa, que lo trascendente es que se ganó. Seguramente, la directiva de Pumas se pasea envalentonada. Es explicable. Un puñado de hombres de pantalón largo que poco saben de futbol, despiertan de su letargo con la noticia de que son finalistas. Vendrán los aplausos y los goyas. Viva la Universidad y demás gritos autocomplacientes. El destino inmediato de Pumas, sea campeón o no, es predecible. Seguirá la mafia histórica controlando a las fuerzas básicas del equipo del Pedregal; seguirán sin ganar nada ni en la segunda ni en la tercera división. No producirán nuevos valores (menos en la delantera). Y algo ya anunciado: Ferreti seguirá vendiéndose como un técnico capaz (sólo obtuvo un campeonato y fue con aquel trabuco de Chivas). En efecto, un entrenador sin logros y sin ningún perfil para formar y educar a los pocos chavos que deja pasar la mafia al primer equipo. Nuestra querida Universidad sigue sin tener una organización futbolística que refleje la riqueza cultural y la diversidad incluyente, que porta orgullosamente en otros campos. Por su lado, el Pachuca ha conformado una estructura futbolística y social rentable y vendible. Su directiva se ha comportado con reflejos políticos, se han aliado a los grupos gobernantes (locales y federales), obteniendo guiños que les han abierto puertas múltiples. Algunos aciertos indiscutibles de este grupo político metido al futbol, es el haber constituido una relación extensiva y profunda con la comunidad hidalguense. Vincular al futbol con la formación humana de sus futbolistas ha sido singular. Mantener a Meza, pese a los descalabros, le ha dado estabilidad. De igual manera, como en el caso de Pumas -claro, con matices naturales-, su desenvolvimiento futbolístico, especialmente el último contra Indios, evidenció sus notables debilidades y una autoestima anémica. Algo más.- ¿Qué pudo haber obligado al presidente Calderón para asistir al más reciente encuentro de Pachuca con el equipo de Ciudad Juárez? Su semblante reflejaba hastío y desdén. pedropenaloza@yahoo.com |