Opinión / Columna
Olimpiónicos 
Héctor Reyes 
Resurgió Gordián
ESTO
27 de mayo de 2009

  Aarón Gordián, atleta paralímpico que resurgió de sus cenizas para conquistar el maratón de Los Ángeles que de forma tradicional se corría en marzo y que dos meses después en la competencia para corredores de silla de ruedas, se volvió a vestir con la bandera mexicana entre los brazos de una leyenda viviente del deporte para gente con discapacidad en nuestro país.

Aarón sufrió durante todo el ciclo pasado una lesión en la columna vertebral que le impidió estar en su mejor forma física para los Juegos Paralímpicos de Beijing, en donde, incluso, su acérrimo rival Saúl Mendoza sufrió el peor descalabro de su carrera deportiva, luego de anunciar su última participación paralímpica en Beijing y terminar su carrera en México, durante la celebración de los Juegos Parapanamericanos de Guadalajara en el 2011.

Gordián se sometió a una cirugía en el Instituto Nacional de Rehabilitación y al paso del tiempo parece que recuperó su capacidad competitiva, ya que arrolló a sus rivales al registrar un tiempo de 1:31'19 a 3'40, de sus rivales Joshua George y Scott Parson que entraron a la meta con el mismo tiempo.

Los resultados a nivel internacional de los deportistas paralímpicos han sido alentadores, en contraparte de la crisis que vive el deporte convencional.

El basquetbol femenino ganó la medalla de plata este fin de semana en la Copa del Mundo celebrada en Holanda, así como Mario Santillán, recordista mundial y olímpico, en la pista también consiguió la plata, no obstante que su entrenador Bernardo García había pronosticado superar el récord mundial de los 10 mil metros planos, en España, hace dos semanas.

Las raíces de Gordián emanan del programa que desarrolló el Instituto Nacional de Protección a la Infancia, conocido hace tres décadas como el INPI, institución que fomentó el deporte y la educación a personas con problemas sicomotrices y sobrevivientes de brotes epidémicos de polio que asolaban al país.

Gracias a los resultados de estos atletas, se tomó por primera vez en cuenta a las personas con discapacidad. La unidad que mostraron y su lucimiento deportivo, además de su integración social hicieron época antes y después de los primeros Juegos Paralímpicos oficiales, en Seúl 1988.

De esa época siguen muchos activos como Aarón Gordián, quien nos sorprendió con el resultado, luego que hace un año hablaba de colgar la silla de ruedas.

Comentarios: hreyes@oem.com.mx




 
Columnas anteriores
Cartones
Columnas