|
Opinión / Columna
AMIGOS, permítaseme un breve paréntesis en las NOTAS TAURINAS para celebrar la consumación de una de las jugadas que hace más apasionante al popular deporte del futbol, el gol que traducido al toreo podría compararse con la estocada cuando se ejercita entrando decididos a matar al toro, produciéndose una escena llena de valor y plástica que sacude profundamente el ánimo multitudinario. El gol es, pues, en las canchas lo que la estocada en el ruedo ya que estremecen hasta la conmoción como un remate afortunado de los hombres vestidos de pantalón corto o de luces y lo que define el triunfo. En el toreo hay que dominar al toro cualquiera que sea su condición de raza, bravura o mansedumbre, imponiéndose en una u otra característica y si se hace con éxito se conquistarán laureles y protestas si no se obtiene el provecho esperado, en tanto que en el futbol se lucha también con denuedo y valor si se quiere escalar a la fama y a los billetes de alta denominación. Estas similitudes pueden identificarse en otras prácticas del deporte, pues siempre hay margen para exhibir momentos y escenas que van dibujando la decisión y bizarría abriéndose camino en su profesión y todo lo que ello significa. En los ruedos taurinos hay un obstáculo muy difícil de superar, el temor por los daños que tantas veces produce un toro bravo, pero lo que es peor caer en el ridículo, en las protestas y burla de los espectadores en tanto que en el futbol le chiflan al árbitro si expulsa a un jugador que le da más patadas al rival que al balón. En una ocasión un torero luego de una actuación desafortunada se cortó la coleta en un gesto que el público le reconoció aplaudiéndole, porque se requería de más valor para irse en una tarde de infortunio en la que le correspondió un toro con mucho "sentido" que no obedecía a la muleta. Y así como a los toreros triunfadores que cortan apéndice los pasean muchas veces a hombros en el ruedo, así también a los futbolistas goleadores les distinguen entusiastamente luego de sus anotaciones, como sucedió el jueves pasado en el estadio de Ciudad Juárez, Chihua-hua, donde el equipo local Indios y el visitante Pachuca se enfrascaron en una pelea en la que se jugaba mucho, nada más y nada menos que el pase a la final del campeonato mexicano. Aquellos derrocharon entrega y éstos jugaron inteligentemente al futbol en contraste de estilos que correspondieron a la personalidad de ambos cuadros llevando a las tribunas abarrotadas, emociones sin cuento. El cronista de ESTO Rodrigo Macotela dibujó los sucesos en la cancha y el fotógrafo Érik Estrella captó momentos extraordinarios, particularmente cuando los mismos jugadores levantaron en hombros a su compañero Cristian "Chaco" Giménez quien anotó el primero de los dos goles del partido, bajo el contento de los seguidores de los Tuzos, victoria que pone al Pachuca en la final del Torneo de Clausura 2009. La celebración del vibrante instante del éxito de los pachuqueños y la tristeza de los derrotados, quedó plasmada en la superior imagen de la portada de nuestro Diario de ayer. Comentarios a flazo@esto.com.mx |