Opinión / Columna
ESTO...cadas 
Don Volapie 
22 de mayo de 2009

  EN LO ALTO: El venezolano José Miguel Parra y el nacional Luis Conrado brindaron una destacada actuación el pasado domingo en La Florecita frente a un encierro serio, bien presentado y de diferente juego. Al venezolano le correspondió el toro bravo, con calidad, que embestía con fuerza y fue aprovechado debidamente haciendo una faena acorde a las circunstancias con temple y arte y variado con capote y muleta. Es un joven que causó grata sorpresa por las cualidades que mostró, además de un valor sereno. No cortó apéndices por fallas con la espada, pero seguramente será considerado para la Plaza México, que es su objetivo. Y Luis Conrado mantuvo su línea de temerario ante un manso con peligro, que al menor descuido podía hacer daño. Y no le hizo daño a Luis, pero se salvó de un percance serio, pues hubo un momento en que le quiso arrancar la cabeza. Luis no se achicó, siempre estuvo en la línea de fuego y sin dar ni pedir cuartel le sacó los pases en tablas donde los toros cobardes se crecen. Fueron los puntos opuestos del toreo y se echaron al público a la bolsa dando vueltas con fuerza. Consideramos que Conrado también será tomado en cuenta para la México. De todo debe haber en la viña del señor. El empresario Fernando Servín adquirió un encierro de Maravillas con novillos-toros, serios, que pusieron a prueba a los novilleros citados que la pasaron satisfactoriamente. Aunque falto de experiencia José Pedro Rodríguez también la libró. No así el peruano David Carrasco que fue puro pose sin afición y sin valor. No vamos a descubrir el arroz con leche, pero la fórmula para que la gente regrese a las plazas y surjan toreros es básicamente el ganado a lidiarse, con edad y peso que se sienta el peligro y que produzca esa emoción que haga que el corazón se encoja y lata aceleradamente. De seguir con esa línea, tenga la seguridad el empresario que tendrá el éxito esperado. Tiene en mente repetir a Parra y a Conrado y volver a programar a "Montoyita", pero anda en busca de un encierro que cubra las expectativas. Los que se lucieron en verdad fueron los subalternos Gustavo Campos y Tonahtiú Cruz quienes tuvieron un amplio reconocimiento de los asistentes por su valor, disposición y mucha afición.

No deseamos que los toreros salgan heridos, pero es el riesgo que existe en la difícil profesión. Y si no tienen el valor suficiente para estar en la cara de los toros, no tienen nada que hacer en el medio taurino y lo mejor es buscar otros derroteros. Se tienen que volcar, con el corazón por delante, en los morrillos de los astados para que sean superiores las ESTO... cadas.
 
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