Opinión / Columna
ESTO...cadas 
Don Volapie 
6 de mayo de 2009

  DEFECTUOSA: En verdad que fue una estocada defectuosa la que recibió la fiesta brava en el país. Fue atravesada, que caló, caída y todos los agravantes que pueda tener. Pero a pesar de ello sólo fue para herirla, porque a pesar de ello no le ha hecho daño, digamos que esta amorcillada y los matadores ordenan a sus cuadrillas que le den vueltas a uno y otro lado; también que le echen el capote arriba para que no se trague la sangre. Total que la fiesta no dobla y están a punto de tocarle los tres avisos para que se vaya viva a los corrales. Seguramente a partir del jueves ya se verán los resultados y esperan que sean positivos para que la fiera, ya curada, regrese a su hábitat natural. Y a partir del 16 de este mes se realicen los festejos ya programados y están listos los empresarios para echar a caminar sus ferias y sus temporadas. Está difícil, pero se intentará recuperar el terreno perdido. Las ferias de San Marcos y de Provincia Juriquilla se perdieron por este año, lo mismo que las de Apizaco, Villahermosa y Puebla. Las demás podrán recorrer sus fechas y a seguir con las organizaciones. Las plazas de Hermosillo, Tijuana y la Plaza México están en pie de guerra, listas para empezar a trabajar. Por su parte, matadores y novilleros no pierden el tiempo y se han enclaustrado en las ganaderías para continuar su preparación y estar en la mejor forma posible para salirle al toro. Consideran que este es solamente un receso en sus carreras que continuarán sin trabas. Muchos diestros sí la están sufriendo porque ahora que los habían contratado en algunas corridas se les escaparon de las manos. Toreros que están urgidos de triunfos para que las empresas se fijen en ellos. Ahora, a tocar puertas y aguantando las ilusiones para vestir el terno de luces. También quienes han sufrido los embates de la naturaleza han sido los subalternos, ya que la mayoría prácticamente vive al día y 80 de ellos se truenan los dedos por llevar dinero a sus casas. Otros fueron los Monosabios, quienes no son millonarios, se dedican a otros menesteres cuando no hay festejos taurinos. Y no se diga de los que se dedican a vender dentro de la plaza, bebidas y alimentos, lo que se llaman esquilmos. Y también los restauranteros, que han dejado de hacerse llegar dinero a sus arcas. Todos los taurinos y público en general están esperanzados en que todo se normalice y el próximo 6 ya se pueda respirar libremente sin que tenga que usar el cubrebocas.

Por nuestra parte, también estamos esperanzados en que pronto se levante el panorama desolador que se está viviendo dentro de la fiesta y que no sean tan defectuosas las ESTO... cadas.
 
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