|
Opinión / Columna
BAJONAZO: Fue un auténtico bajonazo el que recibió San Marcos al cancelarle su feria, en general y en particular su serial taurino, así como a los aficionados y público cuando se inició bajo buenos augurios. Todos han echado a volar sus recuerdos y han surgido varias versiones de que en otra ocasión se ha suspendido su fiesta. Se han mencionado dos o tres suspensiones, pero nunca se han comprobado. Y como la suspensión de esta vez no ha habido. Será una fecha histórica y la primera vez en 181 años que tiene de realizarse la Feria de San Marcos, que ha cambiado de nombre varias veces. Lo cierto que ha causado desilusión la cancelación por esta terrible influenza de carácter porcino que ha causado estragos en el país. En todos los aspectos social, económico y de salud principalmente y se han tomado medidas urgentes para aligerar y combatir esta epidemia. Han dejado sin alma a Aguascalientes y se ve como una ciudad muerta con sus habitantes como robots que caminan arrastrando las extremidades y con caras largas y marchitas. El ambiente festivo de otras ocasiones por estas fechas ha desaparecido. La situación ha quebrantado la economía de los aguascalentenses y se truenan los dedos pensando en cómo van a solucionar sus problemas y sobre todo cómo cubrir las deudas de las que ya están aprisionados. Ya se han desalojado la mayoría de los hoteles y los turistas han saturado las terminales de autobuses y de aviación, pues todos desean estar nuevamente en sus lugares de origen. En la parte taurina, solamente se celebraron dos corridas y se suspendió la tercera. Faltaron seis festejos por realizarse con carteles de postín en que estaban programados Julián López El Juli y Sebastián Castella, así como los toreros más destacados del escalafón taurino. Sus paisanos ya no tuvieron oportunidad de ver en acción a Joselito Adame, luego de que el año pasado se enfermó y solamente toreó una corrida, pero en desventaja. Los aficionados querían ver nuevamente a Arturo Macías quien quedó como el triunfador de esta feria con dos orejas luego de una gran faena, en que perdió el rabo por pinchar. Muchos aficionados tuvieron la dicha de ver a Macías y las faenas de José Tomás, así como el torerismo y valor de "Zotoluco". Se quedaron inéditos también Ignacio Garibay, Antonio Barrera, Víctor Mora, entre otros. Ahora a esperar mejores tiempos. Habrá que guardar celosamente las espadas, sino hasta el año entrante, sí para mejores ocasiones como el serial de Monterrey, la temporada de Guadalajara, la feria de Tlaxcala y la temporada grande en la Plaza México, que seguramente se siguen haciendo los preparativos, tanto de novilladas como corridas y sean menos lamentables las ESTO... cadas. |
Columnas anteriores
Cartones
Columnas
|