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Opinión / Columna
EN LO ALTO: El aguascalentense Arturo Macías terminó su concurso en la Feria Internacional del Caballo, Texcoco 2009, en forma brillante en sus tres comparecencias sin salir con las manos vacías, pues cortó cinco orejas y perdió un rabo de no ser por haber pinchado. Pero a cambio de ello dejó constancia de su toreo con nuevos aires, muy variado y su valor se mantiene indeleble. No dio ni pidió cuartel y siempre peleó denodadamente por quedar arriba de sus alternantes y consiguió apoderarse del ánimo del público y aficionados reafirmando su calidad de ídolo, que arrastra multitudes. Le paró a todo lo que saltó a la arena de la plaza Silverio Pérez y les hizo lo que quiso sin mirar consecuencias. De momento está difícil que lo paren al ritmo que va, pues él está que no cree en nadie. Se quiere comer al mundo, pero con bases sólidas. Asimismo está imponiendo un sello muy personal de interpretar el toreo en el que conjuga el temple, el arte, el valor y la determinación y mantiene a la expectativa al público que espera realice algo insólito. De momento Arturo está considerado como la figura joven del toreo, pero va que vuela para ser la figura con todas sus letras. Ya salvó debidamente la feria texcocana que volvió a retomar la importancia que un día tuvo. El serial ya está envuelto con lo más destacado de la torería, etiqueta que hay que mantenerla sin ninguna arruga. Ahora le esperan a Arturo Macías tres corridas en la Feria de San Marcos en Aguascalientes, la tierra que lo vio nacer y que está muy pendiente de su desempeño. No son peritas en dulce las combinaciones en que está programado, pero él tiene ese carácter férreo para salir adelante y triunfar. En la del 25 tendrá a dos chuchas cuereras como lo son "Zotoluco" por un lado y a José Tomás por el otro. En la segunda nuevamente a "Zotoluco" y otro hueso duro de roer como lo es Julián López El Juli. Y como "postre" tendrá al frente al rubio francés Sebastián Castella para sostener un mano a mano como para decir vamos a ver de qué cuero salen más correas. Un par de valientes que dejarán boquiabiertos a los espectadores. No dudamos que Arturo Macías le ponga nombre y apellido a su desempeño. Macías está consciente del compromiso en el que estará metido, pero también que tiene las suficientes agallas para resolver la situación. Las orejas estarán muy caras de acuerdo a la crisis mundial, pero no tanto que Arturo Macías no tenga para pagar. Nosotros estaremos a la expectativa, pero con el firme deseo de que saldrá con las banderas al aire para gritar fuerte ¡viva Aguascalientes! Que su fiesta es un primor y sean sonoras las ESTO... cadas. |
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