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Opinión / Columna
"La única diferencia entre un santo y un pecador, es que el santo tiene un pasado y el pecador un futuro" Oscar Wilde AGUIRRE: NI MODO, ACEPTÓ SER BOMBERO PARA nuestra desgracia, Javier Aguirre ingresó a la copiosa lista de técnicos que aceptan dirigir a la Selección Mexicana, haciendo abstracción del proceso integral localizado en las selecciones juveniles. De nueva cuenta se construye un escenario en donde el gran "salvador" será Aguirre, o el futuro chivo expiatorio será el propio "Vasco". Expliquémonos: la circunstancia por la que atraviesa el seleccionado nacional es preocupante. Por lo tanto, creer que se puede resolver el momento crítico sólo calificando al Mundial, es la traducción elemental y obvia de la mediocridad que habita en la FMF. El futbol profesional de México tiene un virus que lo está conduciendo a un callejón sin salida. Los promotores se han apoderado del manejo de la competencia, los directivos están asociados con ellos, los jugadores viven aterrados por los promotores, y los espectadores son quienes pagan la orgía de intereses que se extiende a lo largo y ancho del país. Si aceptamos que la producción de jugadores está estancada "sobre todo, si nos atenemos a la cantidad de jóvenes que practican este deporte" y que la dosificación de su debut está regulada por la conveniencia de los negociantes de pantalón largo, las posibilidades de tener equipos representativos exitosos es una ilusión sin fundamento. Por ello, cuando Aguirre acepta dirigir a la Selección Mayor, exclusivamente ésta, nos está informando que sus límites laborales no le permiten indagar lo que está sucediendo en las selecciones menores. Por lo tanto, es un empleado para obra determinada. Hasta se ha anunciado que tendrá dos contratos, uno para la eliminatoria y otro para el Mundial. Evidentemente, el primero condiciona y determina al segundo. Esta figura legal es la confesión pública de que las cosas desastrosas que se viven en el futbol profesional no tienen un puerto seguro de llegada. De nada sirve el momento de crisis, ya que en lugar de aprovecharlo para realizar cambios de fondo, sólo nos encontramos con simples modificaciones cosméticas, que podrán permitir saciar el morbo ciudadano y la necesidad psicológica y social de ganar, mediante la práctica del futbol, algún estimulo emocional. Sólo eso y nada más. Aguirre y sus apoyadores dirán que apenas si pueden encarar los retos del equipo mayor, como para atender las selecciones menores. Este pseudo argumento es el añejo pretexto para jugar a no perder y a flotar lo más posible. Muchos entrenadores así sobreviven, nunca se presentan en los entrenamientos o juegos de los equipos juveniles; lo único que les interesa es sobrevivir y trabajar, y ver a los jovencitos es "perder el tiempo". Así se la viven la inmensa mayoría de los entrenadores mexicanos. Por eso no existen selecciones representativas de los menores de esa edad. Mandan jugadores recomendados y su universo son las fuerzas básicas. Nunca se ensucian sus lustrados zapatos en canchas del llamado "futbol llanero". ¿Para qué?, si lo que deja dinero está en ese pequeño núcleo de fuerzas básicas y entrenadores mercenarios. Ahora, según informa el empleado de Vergara (Néstor de la Torre), el manejo de las selecciones no está incluida en el paquete con Aguirre. Así, tendremos fracturado el concepto y la visión táctica de las selecciones, un sistema manejará en la Mayor, y otros con los equipos menores, y narro en plural, puesto que los entrenadores de las selecciones portan cada quién su propio concepto del futbol. Para mayor análisis, sería bueno evaluar a los responsables de los equipos menores. La sorpresa será grande. Algo más.- En fin, Aguirre será un buen técnico hasta que pierda, y ahí se ubicará, aunque desgraciadamente será muy tarde. Los héroes son mitos y las realidades bofetadas. Cuidado. pedropenaloza@yahoo.com |
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