Comunidad y Cultura Local
El barro, arte arraigado entre los totonacos
El barro. Foto: René Corrales / Diario de Xalapa
Diario de Xalapa
23 de marzo de 2009

Miguel Salazar

El Tajín, Veracruz.- La creación de utensilios y figuras impresionantes con base al barro no es una tarea fácil si no se cuenta con la sabiduría correspondiente y la paciencia necesaria para moldear la tierra hasta darle vida.

El moldear el barro es un arte muy arraigado en las costumbres totonacas, sin embargo, la introducción del aluminio y del peltre constantemente amenaza con hacerla desaparecer sin que hasta el momento haya logrado su cometido.

Además de la imaginación, los totonacos dedicados a esta creativa actividad necesitan realizar una oración a la madre Tierra para que todo el proceso de elaboración se desarrolle sin contratiempos.

El barro lo obtienen de la sierra del Totonacapan, pero antes de extraerlo es necesario pedir permiso a la tierra y sacar del corazón un hermoso pensamiento que le dedican para que el permiso sea autorizado.

Leonor Juárez Gaona, integrante de la escuela de alfarería del parque temático Takilhsukt, detalló que la oración tiene que salir de la profundidad de los corazones de los totonacos para que todas las piezas que se van a realizar con el barro salgan bien; aquellos que no cumplan con el requisito corren el riesgo de sufrir que sus piezas salgan chuecas durante el proceso de elaboración, no sean resistentes o bien se rompan, explicó Leonor Juárez Gaona.

Después de considerar que se ha dado el visto bueno para permitir la extracción del barro, lo trasladan a su casa, donde lo ablandan con sus propias manos y mucha agua; dos días después lo amasan con arena para iniciar la fabricación de las piezas que van a elaborar, que van desde una taza o un jarrón hasta la figura de un gran elefante. Terminada la pieza se pone a secar para ser pulida con piedras de cuarzo hasta obtener un acabado fino con un brillo excelente. Después del pulido, los trabajos son horneados durante 45 minutos y más tarde se exponen al aire libre para que se endurezcan y se vuelvan resistentes.

La cultura de moldear el barro se encuentra muy arraigada en la región del Totonacapan, ha trascendido a otras ciudades y es muy admirada y apreciada por los turistas internacionales que se encuentran en la Cumbre Tajín 2009.

Por el momento, hay interés de los niños totonacos por continuar con la costumbre de moldear barro, pero aun así los adultos se han empeñado en fomentar la cultura en las nuevas generaciones por aprender, para fortalecer esta actividad y evitar que se pierda con el paso de los años.