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Opinión / Columna
No fue decepcionante, porque a dos veteranos como Marco Antonio Barrera y Cristian Mijares no se les puede exigir nada. El primero ya lo dio todo, mientras que el segundo ha venido a menos desde hace algún tiempo, incluso cuando todavía ostentaba la corona supermosca del Consejo Mundial de Boxeo. Ambos tuvieron actuaciones muy lejos de lo que por lo menos algunos esperaban, el primero en Inglaterra, frente a un excelente prospecto como es el local Amir Khan, quien se mostró absolutamente superior de principio a fin y el lagunero en su pelea contra el venezolano Nehomar Cermeño, peleador de calidad discreta que ahora es campeón gallo interino (¿cuántos pseudos títulos de estos existen ya?) de la Asociación Mundial de Boxeo. Ambos estuvieron muy por debajo de lo que mostraron en el pasado, pero desde luego el que hizo menos de lo esperado fue Barrera, mostrando sus facultades ya muy mermadas. El hombre haría bien en decidir irse del boxeo en este momento. No tiene ya nada que perseguir, ni dinero, porque ganó mucho, y según informes que tenemos, conserva buena parte del mismo. En otras palabras, no hay problemas económicos en su vida, y por lo que respecta a lo demás, entendemos perfectamente la actitud de Marco Antonio, que se niega al retiro, como ha sucedido -como está sucediendo- con otros grandes estrellas del boxeo, que se resisten a dejar aquello que por mucho tiempo ha sido su refugio en todos sentidos, la actividad que los ha hecho hombres exitosos, con fama, y como hemos dicho, ganadores de dólares en cantidades que en otras condiciones no hubieran soñado siquiera. Por lo que respecta a Cristian Mijares, no sabemos realmente si -como se ha dicho- había perdido el piso, como dicen por ahí y andaba en malos pasos que le impidieron buena preparación para por lo menos sus tres o cuatro combates más recientes. El mismo ha hecho comentarios al respecto y en esas condiciones no queda más que esperar para ver si es que vuelve a tomar el camino adecuado o si se sigue de frente, lo que no creemos, pues estamos hablando de un hombre que parece ser inteligente. Por otra parte, en el caso concreto de Cristian, no estamos convencidos de que haya perdido la pelea del pasado fin de semana. En lo personal lo vimos ganar, aunque insistimos, viéndose mal. Los dos jueces que votaron en su contra tal vez quisieron dar una buena impresión al segundo de la AMB, Gilberto Mendoza hijo, que estuvo presente en la velada. |
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