Migración
Los "barcelonnette" en México, una comunidad numerosa
Organización Editorial Mexicana
9 de marzo de 2009

AFP

Ciudad de México.- Emigraron en el siglo XIX desde los Alpes del Sur franceses. Hoy con sus descendientes suman 60 mil, muchos más que en su región de origen. Son comerciantes exitosos y uno de ellos se encarga de la comida en la recepción que el presidente francés Nicolas Sarkozy brinda a sus compatriotas: son los barcelonnette.

Unos 2 mil emigrantes que partieron del Valle del Ubaya a lo largo de los años buscando hacer fortuna en México tienen hoy en el país unos 60 mil descendientes, afirma una de sus representantes, Genevieve Béraud-Suberville, alias 'Minouche', presidenta fundadora de la asociación "Raíces francesas en México".

En el Valle del Ubaya, sureste de Francia, viven hoy poco menos de 8 mil personas.

El mito de la prosperidad conquistó a los "barcelonnette": un día, esos tradicionales comerciantes ambulantes cruzaron el Atlántico, llegaron a México, abrieron tiendas al estilo del "Bon Marché" o de "La Samaritaine" en París, y luego hilanderías y fábricas hasta encabezar la economía del país.

Un "barcelonette" que se había instalado traía a un hermano, un primo, un sobrino, y la comunidad se amplió junto con las llegadas, la formación de asociaciones y la apertura de tiendas. Quien se aventuraba sabía que encontraría cuando llegara un trabajo, un techo y comida; sólo faltaba que demostrara sus habilidades.

Pero no sólo es un mito, una parte de este imperio comercial aún hoy vive: dos de las principales firmas mexicanas de la gran distribución, el Palacio de Hierro (el primer edificio con estructura metálica en México) y Liverpool, fueron creadas por los "barcelonnette" y, en el caso de la segunda, sigue perteneciendo a una de sus familias.

Los "barcelonnette" poseían las más bellas tiendas del Zócalo, frente a la catedral o al Palacio nacional: su antiguo Centro Mercantil, coronado por un suntuoso domo de encaje metálico, es hoy uno de los más bellos hoteles de la ciudad.

Comerciantes e industriales también se habían convertido en los principales banqueros del país. Billetes de banco mexicanos tuvieron alguna vez la firma de "Barcelonnette".

Historiadora de su propia comunidad, 'Minouche' no duda en ajustar el mito de la comunidad francesa en México a la realidad: "No, no todos los franceses provenían de Barcelonnette, había por ejemplo muchos vascos y bearneses, y los barcelonnette tampoco se casaban exclusivamente entre sí", dice sonriendo. Ella es un ejemplo vivo de lo que afirma, puesto que su familia es el resultado de una unión "bearno-barcelonnette".

"No, los barcelonnette no eran los únicos organizados en red. Los españoles de Galicia o Asturias también lo hacían, por ejemplo", añade.

"Pero lo que sí es cierto es que (los barcelonnette) fueron los únicos en alcanzar semejante éxito", concluye.