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Opinión / Columna
Columbus, Ohio.- La Selección está lista para enfrentar a los Estados Unidos. Déjeme platicarle que aunque los entrenamientos han sido a puerta cerrada, sé de muy buena fuente, que el equipo ha trabajado como nunca lo había hecho en esta etapa de Eriksson al frente del Tricolor, y que la unión de grupo que se ha alcanzado en estos días, llena de expectativa y optimismo en mostrar otra cara y poder comenzar con el pie derecho esta recta final rumbo al Mundial de Sudáfrica 2010. A nivel grupal e individual, cada uno sabe lo que se juega de prestigio en este partido, y a pesar de las difíciles concentraciones para entrenar en el deshielado campo, el equipo busca responder en la cancha más allá de los cuestionamientos y lo que han manifestado de las campañas orquestadas en su contra, y que han hecho levanten la voz. PAVEL, CLAVE El que Bradley destaque que se debe presionar a Pavel y no darle libertad, es clara muestra del respeto que se ha ganado Pardo con su madurez y buen futbol. Con lo dicho, queda claro que a Estados Unidos le preocupa la visión de juego que tiene Pavel y la salida que le puede dar al conjunto nacional. Lo ven como el fiel de la balanza, además de que saben perfectamente que a balón parado es un hombre peligroso y que pone verdaderos bombones para el remate. Pero claro que teniendo enfrente a Onjegwu y Bocanegra, será difícil que México las busque por arriba, y por eso hay otro que preocupa. NERY La habilidad y velocidad que Nery Castillo tiene con el balón en pie, también llamó la atención del técnico Bradley. Nery es el más habilidoso de los hombres que México tiene al frente y se antoja verlo cubriendo la posición de media punta, ya que pienso que el medio campo, orquestado por Pavel y Leandro, colocando dos buenos volantes por las bandas que uno seguro será Medina, y que por izquierda pudiera ser el "Jagger", le daría a México buena salida y marca, pensando en que los dos volantes por fuera ya han sido laterales también en sus equipos y se necesita en demasía inquietar y tapar la salida del rival, que también juega con un esquema de 4-4-2, pero con mayor soltura que el que México ha presentado en los últimos partidos. LA PRESIÓN También lo estableció Bradley y de una forma inteligente. En México, toda la atención está sobre la Selección y en los Estados Unidos no hay absolutamente nada de ello, a pesar de que ha progresado enormemente en su futbol. Es evidente que ahí es donde está la diferencia, ya que mientras Estados Unidos ha preparado todo su partido en tranquilidad absoluta, en México, con el día de descanso de la semana anterior y otros menesteres más, las cosas se han puesto realmente difíciles. Es por ello que la presión la tiene México. Para Estados Unidos, este partido representa honor y orgullo, pero si se pierde no serán satanizados como suele suceder con los jugadores de la Selección Mexicana. Comienza la batalla de 30 puntos. Dejar tres en el camino no es la muerte, pero sí el comenzar con una controversia, que no terminará hasta el 28 de marzo, cuando se reciba en el Azteca la visita de la selección de Costa Rica. COLOFÓN Estados Unidos trajo a México a jugar al frío y sí habrá, pero más factor será la lluvia y la cancha rápida. Es un partido para jugadores ligeros como Nery y como Landon. Es un partido para disparadores de media distancia, como Michael Bradley y Pavel. Es un juego para hombres de excelente técnica individual como Márquez y Beasley. Es un juego para hombres de carácter, como Ongjewu y Vuoso. Es un juego de futbol... y que gane el mejor. PREGUNTA: Si Estados Unidos se vistiera de rojo y México de verde, ¿esta vez sí daremos color? HASTA EL PRÓXIMO SILBATAZO COMENTARIOS: fschwartzs@oem.com.mx PD: La columna 'En la cancha' volverá desde Columbus este miércoles, en ocasión especial. |
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