Opinión / Columna
En la cancha  
Fernando Schwartz 
24 de enero de 2009

  Me quedo, para comenzar el fin de semana, con lo declarado por "Sinha": "Nadie me regaló lo que he trabajado y me he ganado. Mientras no se metan con mi familia, digan lo que quieran".

Excelente carpetazo del caballeroso Antonio, a un debate que se volvió tema nacional a lo largo de la semana, y en el cual se gastó tinta, saliva, materia gris, ¿y todo para qué? Para nada absolutamente.

El asunto patriotero, el del nacionalismo barato, pasó por la nada, porque a final de cuentas el reflejo de lo que pasa en las convocatorias de la Selección Mexicana, es la respuesta al mundo globalizado y a lo que pasa en el futbol de varias latitudes, en busca de sobresalir y ganar en la cancha.

Este deporte se trata de ganar, de convencer, de brindar espectáculo, y mientras no existan productos nacionales netos, vendrán a ocupar esos lugares, quienes, como "Sinha", han trabajado para forjarse un porvenir amando a nuestra patria, ya que de los cuatro naturalizados que hay en la Selección, ninguno lo hizo por jugar al futbol, quedando eso más que claro.

UN FENÓMENO

Surgen las voces contra los naturalizados, pero por qué nadie ha levantado la voz contra quienes en verdad tienen de rehén al futbol mexicano, y que son los cronistas y comentaristas sudamericanos en los Estados Unidos.

Ellos se han apropiado de las transmisiones y crónicas del futbol mexicano, con un conocimiento inexacto de la materia, cometiendo cualquier cantidad de errores, mal juzgando a la distancia lo que pasa en los rollos internos del futbol mexicano, pisoteándolo cuando se les da la gana, comiendo de él toda la vida y manteniendo con el pie encima a los mexicanos que colaboran con ellos, y maltratando a la audiencia en su mayoría mexicana que se comunica con ellos para debatir temas. Aquí es donde debería aflorar ese patriotismo.

El futbol mexicano es de los mexicanos o de naturalizados que quieren a nuestro país, y no de quienes lucran con nuestro futbol a través de un micrófono. Por qué no narran futbol de sus países; por qué no le dedican tiempo más que al futbol mexicano. La razón es sencilla: porque es el único que vende en los Estados Unidos, y aquí no se vale que la raza no levante la voz.

LA JORNADA DOS

Después del auspicioso inicio del torneo con goles en la jornada uno, esperemos que la dos vea aumentar el nivel. El duelo en el Azul entre La Máquina y los rojinegros pinta para ser un duelo atractivo y espectacular, por el estilo de ambos equipos.

Habrá que ver hasta dónde Jaguares es una realidad metiéndose a la cueva del Tigre, mientras que San Luis va de local frente a un muy complicado Pachuca.

Las Chivas espectaculares van frente a un Tecos urgido. El que Galindo vaya a la banca y Jared pueda presentarse, le da más poderío a los tapatíos. El Atlante es hueso duro de roer en casa, y el duelo frente a Monarcas será realmente estratégico.

EL CAMPEÓN, EN EL DF

Los Diablos, que siempre se le indigestan a las Águilas, vienen por su pasillo al Azteca y veremos si con una semana a medias, por la convocatoria, el "Pelado" puede plasmar algo más que la victoria en Torreón, y a lo que se comprometió en la presente semana. Toluca es un equipo muy bien armado y Chepo de la Torre un extraordinario estratega.

Pumas va a casa después de ganar fuera y Santos viene herido. Puebla, que huele a Primera A, recibe también a un Necaxa urgido de puntos.

Por su parte, Indios, el único de abajo que ganó en la primera jornada, quiere hacer valer su localía pero el Monterrey de Vucetich tiene orden y gol.

PREGUNTA: ¿Qué sería el futbol mexicano sin los debates semanales? Un futbol más grande en la cancha y menos hocicón afuera.

HASTA EL PRÓXIMO SILBATAZO

Comentarios: fschwartz@oem.com.mx

PD: La Selección no deja nada a la deriva. Este viernes, gente de la Comisión estuvo inspeccionando canchas de entrenamiento y gimnasios en la fría Columbus.
 
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