300 años
Casino de Chihuahua un lugar muy distinguido
Un ejemplo muy especial de la arquitectura de principios del siglo XX. Foto: Archivo
El Heraldo de Chihuahua
20 de enero de 2009

El Heraldo de Chihuahua

El Casino de Chihuahua, como hoy se conoce, es sin duda una de las más bellas edifi caciones que conforman el Centro Histórico de la ciudad. Su fachada de cantera atrae la atención de los paseantes, que inmediatamente vuelven la vista para recrearse con su rico diseño, la cual convierte a la edificación en un ejemplo muy especial de la arquitectura de principios del siglo XX.

Para conocer su historia, hay que remontarse al mes de noviembre de 1881, cuando un grupo de hombres de negocios se reunían en casa del señor don Enrique Nordwald, con el fi n de fundar un casino en esta ciudad. Entre los asistentes a la reunión estuvieron el general don Luis Terrazas, Antonio Ochoa, Canuto Elías, don Manuel Merino, D.R. Cuéllar, don Luis Faudoa, don Tomás Macmanus, don Lorenzo M. del Campo, D.J.N. Zubirán, Abraham Heriberto Pérez, Manuel Herrera, Francisco Prieto y Madariaga, Patricio Gómez del Campo, Ignacio Fernández, Ulises Bezaury, Félix Bezaury, Gaspar Horcasitas, Enrique Esperón, Juan Manuel Asúnsolo y el doctor Jesús Muñoz, por mencionar algunos.

Como parte de la asamblea, fueron consultados los allí presentes sobre el nombre que se debería dar al casino; y después de varias opiniones que se manifestaron, sosteniendo unas que debería llamársele Casino Hidalgo" y otras "Casino Chihuahuense": quedó fijado el primero de los nombres por mayoría de votos. Desde luego, se dieron los pasos necesarios para conseguir la casa que debería ocupar el recién fundado Casino Hidalgo encargándose al extranjero los muebles y enseres necesarios para el mejor acondicionamiento del local. Don Mariano Puchi propuso en arrendamiento su casa, por la cantidad de sesenta pesos mensuales, proposición que fue aceptada.

Las juntas del consejo directivo se efectuaban periódicamente en distintas casas particulares mientras quedaba acondicionado convenientemente el lugar; en una de ellas, en casa de don Luis Terrazas, vino el cambio de nombre del casino; se propuso que se denominase "chihuahuense" ya que, aseguraban, los nombres de los héroes se habían popularizado de tal modo que cualquier establecimiento llevaba esos nombres respetables por lo que consideraron que el nombre más apropiado era el de la ciudad donde se instalaría, así se concluyó a cambiar el nombre a Casino Chihuahuense; se asignaron comisiones para que se realizaran los estatutos y después de varias secciones se aprobaron; curiosamente, el artículo 18 decía: "No se permite llevar perros ni caballos".

Por fin el local quedó instalado y se iniciaron los preparativos para el gran baile de inauguración que tuvo verificativo el 7 de septiembre de 1882, diciendo las crónicas el aquel tiempo que fue una fiesta de esplendor y belleza, pues se lucieron en la mencionada recepción lujosos trajes confeccionados en París y traídos expresamente para el baile inaugural ya que existía gran animación y entusiasmo por el mismo y así fue como por el casino desfilaron caravanas de caballeros y hermosas damas que dieron vida al lugar dejando recuerdos imborrables de maravillosas experiencias vividas en aquel entonces.

Al llegar el siglo XX con sus progresos y comodidades, los socios del casino sintieron la necesidad de renovar todo aquello, y en verdad cambiaron la casa que ya habían adquirido en propiedad. En 1905 se lanzó una emisión de bonos por valor de once mil novecientos cincuenta pesos al 6 por ciento anual, los cuales fueron suscritos por socios del mismo casino; el 6 de diciembre de 1906 comparecieron los señores Otto Kuck, Salvador Arellano, Jesús García Acosta y el licenciado Eduardo Bárcenas ante el notario número 3, Rafael Y. Álvarez, con objeto de darle personalidad jurídica y constituir la sociedad en forma legal; el capital social era de veinte mil pesos formado por cien acciones con un valor de doscientos pesos cada una; el producto de los bonos fue dedicado a la reconstrucción del edificio de la sociedad encargándose algunos muebles e instalándose mesas de boliche y billares, pues los existentes ya se encontraban en malas condiciones.

El sábado 28 de julio de 1906 se efectuó un baile para festejar las mejoras materiales hechas al antiguo edificio. Tres años pasaron, corría el novecientos nueve y una noche en que se encontraban reunidos algunos de los socios propietarios en amena charla, se propuso la construcción de un nuevo edificio que fuera orgullo de la ciudad y del estado, esta idea fue acogida con beneplácito por los presentes, siendo don Alberto Terrazas quien se encargara de recabar los fondos necesarios para la obra que se iniciaría.

Fue un éxito la gestión de dichos señores, el casino lanzó una nueva emisión de bonos por la cantidad de noventa y nueve mil quinientos pesos, la cual fue suscrita por algunos de los socios, siendo algunos de ellos el general don Luis Terrazas, don Enrique C. Creel, don Federico Sisniega, licenciado Manuel Prieto, ingeniero Manuel Gameros, don Juan Terrazas, don Julio Luján, don Juan A. Creel, don Otto Kuck, don Bernardo García, don Alberto Terrazas, don Juan Brittingham y don Prince MC Kinney.