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Hay nuevos monarcas de tríos
Orgullosos, los técnicos muestran los cinturones que los acreditan como Campeones Mundiales de Tríos. Foto: Armando Preciado / El Occidental.
Los de la Atlántida se derrumbaron
El Occidental
19 de enero de 2009

Rodrigo Velázquez

Guadalajara, Jalisco.- De forma espectacular y un tanto sorprendente, la tercia conformada por Héctor Garza, La Máscara y el Hijo del Fantasma se convirtieron en los nuevos Campeones Mundiales de Tercias del Consejo Mundial de Lucha Libre, al derrotar a los Guerreros de la Atlántida, Atlantis, Último Guerrero y Negro Casas, quienes echando humo por la boca del coraje de no haber podido retener los cinturones, tuvieron que reconocer que los científicos en esta ocasión fueron superiores.

Y es que los amplios favoritos eran precisamente los monarcas rudos, pues se habían consolidado como una tercia de ases que nada ni nadie los podía detener; muestra de esto fue el inicio de las hostilidades, en las que luego de una gran muestra de lucha a ras de lona, supieron irse al frente aún cuando el Hijo del Fantasma voló entre segunda y tercera cuerda contra Negro Casas y parecía que los limpios se llevarían la caída, pero el largo colmillo de Último Guerrero y Atlantis hicieron aplicar al mismo tiempo la "Atlántida" tanto a Héctor Garza y Máscara, quienes inmediatamente se rindieron. Los marrulleros alzaron los brazos y no dudaron en ningún momento en mantener su monarquía.

Esto porque en la reanudación de la batalla continuaron castigando a los retadores, quienes solamente estaban esperando el momento oportuno de reaccionar, y vaya que lo hicieron porque el segundo tercio duró muy poco, Máscara supo reaccionar del durísimo castigo "Guerrero especial" cortesía del Último de su estirpe y comenzó a golpearlo y castigarlo, secundado de sus compañeros, quienes mantuvieron a distancia a los rudísimos, por lo que en el toque de espaldas nada pudo hacer y al ser el capitán de la tercia malosa, se emparejaron las acciones.

Los espectadores estaban en el filo de la butaca de la emoción, además de que el embudo de Medrano estuvo dividido, pues las ovaciones fueron para ambos bandos y por más que Atlantis se esforzaba por hacer que la gente estuviera de su lado, los estetas tenían buen apoyo.

Sin duda que la tercera caída fue la mejor de la lucha, pues se vio la entrega de los seis gladiadores, los del bando oscuro querían terminar pronto para irse temprano, pero no contaron con la habilidad y capacidad de sus retadores; el Querubín Garza subió a la tercera cuerda y se proyectó mediante un tornillo a las afueras del cuadrilátero contra el autoproclamado luchador de otro nivel, Último Guerrero, quien quedó fuera de combate en las butacas.

Mientras que en el rombo de batalla, Negros Casas quiso realizar su característica casita a Hijo de Fantasma, quien supo escabullirse bien y aprovechando el factor sorpresa le hizo una sopa de su propio chocolate al 4:40 que no pudo romper la llave y le contaron las tres palmadas. En la otra esquina, el de la dinastía de los Alvarado Nieves, Máscara, aplicó una campana al ídolo de los niños y no tuvo más que rendirse y ceder así los cinturones de monarcas de tríos.