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Futbol mexicano
Ramón Ángel Díaz. Foto: Archivo ESTO
13 de enero de 2009
"Cero margen de error... el proyecto sigue"
Afirma Michel Bauer, presidente del América
Fernando Schwartz
Michel Bauer, presidente del América, se reu-nió con el cuerpo técnico que encabeza Ramón Díaz y su director deportivo Jaime Ordiales. Muchos temas se trataron y por lo que se refiere al manejo de la opinión pública, Bauer, siempre caballeroso y sobre todo respetuoso de la afición, acotó a través de ESTO: "Después de no calificar a la Copa Libertadores, está claro que nos queda cero margen de error por delante, y que debemos aspirar con todo al campeonato en el Clausura 2009". Bauer ahondó: "Sería tonto por un partido que nos deja fuera, acabar con un proyecto. Si bien es cierto que el América no merece lo que está viviendo, también hay que destacar que en el semestre pasado se lograron más puntos, casi el doble que en el torneo anterior, y que en este momento no se puede tirar por la borda un proyecto en donde nos reforzamos con ocho jugadores probados, y que siete de ellos conocen perfectamente el futbol mexicano". Michel comentó: "Se perdió una guerra, mas quedan muchas batallas aún por delante. Ramón se equivocó en sus cálculos y ese gol cuando faltaban 30 segundos, en una jugada donde todos se tropiezan, nos dejó fuera. Nunca pensamos que podríamos perder así, y esto nos deja de enseñanza a jugar con todo y por todo, ya que vale más pájaro en mano que 100 volando". CAUSAS-RAZONES-EFECTOS Bauer deja todo lo táctico y técnico en Ramón Díaz, pero como espectador de futbol y conocedor de su equipo externó: "Es cierto que Ortiz estaba lesionado. La defensa en vez de afianzarse como había sido, dio un paso atrás y de ahí vino la debacle. Del resto de modificaciones ni hablar; no funcionaron como se esperaba, con todo y que fallamos opciones de gol que hubieran cambiado la historia del partido, pero tampoco es justificativo para paliar el quedar fuera". El presidente confía en una palabra, liderazgo: "Esto lo vendrá a imponer Pavel. Pardo sabe perfectamente lo que es el América y es el líder que nos hacía falta, y que desafortunadamente no pudo jugar. Hoy me deja tranquilo que hay inquietud entre los jugadores por lo que pasó y que ellos mismos hablaron entre compañeros antes del entrenamiento del lunes para cerrar filas, y eso me indica que hay un compromiso". Michel es claro: "Debemos redoblar esfuerzos en el trabajo, y Ramón, con las horas necesarias, deberá conjuntar las piezas. Con esta derrota se recrudecen asuntos del pasado, cuando la mentalidad estaba en el suelo y ya se salía perdedor a la cancha. Esta semana se debe mentalizar de nuevo en que esto ya quedó atrás y volver a tomar para adelante, como se mostró en los dos primeros juegos del InterLiga". El presidente Bauer terminó claro y conciso: "Cambiar ahora sería empezar de cero y perder los pequeños avances que hemos logrado. Los que llegaron fueron de común acuerdo con las apreciaciones de Ramón, y eso da margen para que el proyecto siga. El América necesita un cambio, que se da con las nuevas llegadas de jugadores, y estoy consciente de que aquí no ha existido continuidad de jugadores y técnicos en los últimos ocho años, que a final de cuentas es lo que da el éxito en los torneos cortos". Bauer se despidió con lo que arrancamos: "Hay cero margen para el error en el América". COMENZANDO POR RAMÓN DÍAZ América necesita humildad EN dos partidos la afición se entusiasmó. En un tercero, todo cayó. Pero siendo francos, sólo 45 minutos frente a Chivas fueron para ilusionar. La victoria frente a Tigres fue un espejismo por lo circunstancial de ésta, y la caída frente al Atlas fue el pago a la soberbia de un técnico que se mira al espejo adulándose, pero que en su espejo exterior su manejo de grupo es totalmente nulo. La directiva que encabeza Bauer le dio las herramientas de un Ferrari y, con respeto para los Vochos, el manejo de Ramón ha sido de esa ínfima categoría, por su falta de calidad humana para el manejo de grupo y su falta de tacto para encarar de frente al jugador, manejando todo a través de Rambert (su auxiliar), y con verbo de promesas que después fueron incumplidas cuando se digna a dar la cara. Desde la pretemporada en Cancún, todo el América estaba en un ala del hotel, y el técnico por otra. Mientras el grupo convivía, Díaz se la pasó encerrado en su habitación. La salida de un símbolo como Villa y de un tipo decente como Moreno, más uno frontal como Insúa, y uno hecho en casa como Mendoza, dejan en claro que el estereotipo del "Pelado" no es para ser técnico de un equipo de tradición y abolengo como es el América. Cualquiera diría que vino a México a asegurar con sus millones de dólares en salario, su futuro, y lo que hizo en su planteamiento el viernes en InterLiga simplemente demuestra que está buscando que lo despidan para cobrar, porque renunciar no lo hará, aunque ya no soporta estar en México. Díaz dice que poco le importa lo que se escriba o se diga, pero defender lo que fue un fracaso, manifestando que le gustaron los dos primeros partidos, es rayar en el cinismo. Lo que queda en la memoria y la retina son los triunfos, y con el Ferrari que Michel le otorgó, con un Emilio Azcárraga que abrió la cartera para no ser el hazmerreír de la Primera División, simplemente deja en claro que la bonhomía del dirigente americanista se ha topado con la avaricia futbolística de Díaz. América, en la década de los 2000 se ha convertido en el equipo mamarracho del futbol mexicano, con las honrosas excepciones de los Apertura 02 y 05. De ahí en fuera ha sido un desfile de técnicos, jugadores, de hombres leales a casa en la presidencia, pero el equipo no termina por ser. DÓNDE ESTÁ EL MAL El jugador, primero, es un ser humano. A nadie le gusta que el jefe nos trate mal porque el rendimiento se va a la picota. Pues en el futbol es igual. El nulo trato y la soberbia de Díaz, que hace honor a su mote de "Pelado", ya ha causado una crisis fenomenal en el interior del equipo. Las recriminaciones de los ex ídolos americanistas en la presentación del uniforme retro, retratan perfectamente lo que sucede en el americanismo, y los fieles aficionados águilas ya están cansados de convertirse en el pie de las bromas por la nulidad que el equipo muestra en la cancha, a pesar de sus ocho nuevos jugadores, es decir, una inversión multimillonaria para que el señor Díaz dejara en la banca a Ortiz, Beausejour, Reyna y De Pinho, que le habían funcionado, y regalar el partido frente a un Atlas que fue heroico es muestra de la soberbia que América ha manejado de siempre y que ahora se ha recrudecido con la presencia de un técnico ensoberbecido, que solo va por la suya y que no le importa lo que pase alrededor. América no tiene pies ni cabeza, no tiene sistema de juego, pero lo peor es que no tiene comunicación interna, tan importante para que los resultados se den en el terreno de juego. LOS HOMBRES DEL PRESIDENTE Michel Bauer está solo. Nadie de su alrededor le ayuda para salir adelante en este complicado futbol mexicano. Jaime Ordiales, decente y caballeroso, es pura voluntad, pero su palabra no tiene peso con Díaz. Yon de Luisa está más preocupado por colocarse en FIFA, y su trato a los jugadores en la renovación de contratos y enmiendas laborales fue demasiado rudo y sin tacto de por medio, lo cual le causa un dolor de cabeza al presidente. Michel es un triunfador en su profesión y el increíble mundo del futbol lo ha puesto de cabeza en muy poco tiempo. Cuando los hombres del presidente fallan, éste se vuelve más vulnerable y por más inteligencia y caballerosidad que Bauer posea, necesita también una reingeniería en su alrededor, porque si no los buitres de Chapultepec 18, encabezados por los segundos de Azcárraga, lo aniquilarán, festejando su fracaso. LA INVERSION América abre billetera, sí, pero el euro mata al dólar y lo que se pesca en el mercado extranjero ya no es artículo de primera o segunda calidad, ya es de tercera, porque el grande va a Europa. Cada vez es más difícil competir en el mundo global. En su grandeza de los ochenta, América traía lo que quería. Ahora, con la Comunidad Económica Europea, aunada a los mil promotores que meten la mano, el asunto cada vez luce más complicado y difícil de hacer. Que América necesitaba una sacudida, es incuestionable, pero, ¿la sacudida no debió haber comenzado por aceptarle a Díaz que se fuera con sus peladeces y desplantes a otro lado? América abre en Torreón contra Santos. Más vale a Díaz que se encomiende a todos. Emilio anda caliente y en cualquier momento poco le importará indemnizarlo antes que los daños sean mayores y América siga en plena picada. |
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