Opinión / Columna
ESTO...cadas 
Don Volapie 
25 de noviembre de 2009

  A VUELAPIES: Además de que así le llaman a la suerte de matar cuando el diestro levanta los dos pies a la hora del embroque, al tirarse con todas las ganas del mundo el matador José Mari Manzanares tuvo una lucidísima actuación en la tercera corrida de la temporada en la Plaza México, y cortó dos apéndices para salir a hombros tapado con el velo de respeto y cariño del público, porque reconoció que el alicantino fue mas allá de lo que se le podía hacer a los descastados astados de Julio Delgado. O lo diremos más claro, Manzanares lo hizo todo; estuvo muy por encima de los bovinos y les hizo las faenas donde no las había. Pero todo ello debido a su dominio sobre la lidia de reses bravas que le ha dado el tiempo y el estar toreando de continuo. A uno le dio pases de calidad y al otro de valor, de esfuerzo. Ambas apreciadas en todo lo que valen, que valieron muchísimo, por lo que fue premiado con una oreja de cada uno. Y redondeó su labor con estoconazos donde se escuchó cómo los filos rasgaban las carnes de los animales. José Mari ya está escribiendo las primeras páginas de lo que será su historia en la Plaza México, que de momento ya es admirable por esas tres salidas a hombros que tiene, las siete orejas cortadas y las seis tardes pisando el ruedo capitalino. En la sección española está causando sensación al registrar medio centenar de trofeos por las mejores estocadas y otras tantas por mejores faenas. Va que vuela, no para superar la trayectoria de su padre, pero sí para ser un torero de esa tónica.

DEFECTUOSAS: Por la contraparte, diremos que Javier Tapia "Calita" estuvo muy mal matando y escuchó dos avisos en su primero, y en el otro saludó en el tercio, aunque pudo cortar orejas. Fueron defectuosos los espadazos, pero en él es pecata minuta por ser un iniciado. Aquello se puede aprender. Lo que causó una agradable sorpresa fue su desempeño, el sentido del temple y el sentimiento, ya que eso no se compra a la vuelta de la esquina ni en el super o en la comer. Tiene buena planta de torero, valor, escuela y técnica que lo pueden llevar a niveles más prominentes. Seguramente le saldrán algunas corridas en México, pero seguirá aprendiendo en la península.

A pesar de los pesares, aficionados y público siguen reacios a ir a la plaza, y las entradas son flojas para una temporada. Como se ha dicho, hay que ir a todas para ver algo extraordinario. Como ya ha sucedido, que donde menos se espera salta la liebre. El cartel del domingo no prometía mucho, pero se vieron excelentes momentos, principalmente dos brillantes ESTO... cadas.