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Opinión / Columna
Cada quien por su lado. Unos con la bandera de la santidad y otros vestidos de diabluras. Unos serán anfitriones y otros irán de visita. Porque en domingo todo es posible, hasta encontrar al amor. Los Diablos toluqueños visitan a unos Gladiadores potosinos que quieren montar caballo negro. En cambio los Santos de la Laguna andan estrenando casa y quieren recibir como se merece a unos envalentonados Monarcas que pregonan querer campeonato. Cada quien por su lado. Santos y Diablos haciendo su luchita, tratando de avanzar hacia el objetivo: Un nuevo trofeo que adorne su vitrina. Una nueva estrella para adornar la playera. Una nueva historia para contar. Es domingo de inicio de liguilla de encomendarse o de hacer pactos Ya se sabe, en esto no hay nada escrito. Ni porque el Diablo sea más viejo, ni porque los Santos hagan milagros. |
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