Charrería
Caladores de Excelencia engalanan los más importantes eventos nacionales, como lo es Alejandro Monroy, subcampeón del V.I.P. Foto: Agencia
23 de noviembre de 2009
Villa Cos, hasta la cima del Revolución
Impuso 369 tantos
Javier Aparicio

Con ganado de calidad, organización esmerada e instalaciones de primera se desahogó el Campeonato Revolución, evento en el que se extrañó la obligada presencia del dirigente de los charros, lo peor del caso es que ni el secretario general se apareció para inaugurar, así que la charrería tuvo que conformarse con el mensaje inaugural del pro secretario Cuevas, en este importante evento oficial de Federación, que ayer amaneció con Herradura de Villa Cos al frente de la tabla, con 369 tantos.

En segundo sitio estaba Rancho el Picacho, con 336, y los anfitriones de Cuauhtémoc A tomaron por la mañana de ayer la tercera posición, con 341 totales. La tercera casilla la ostentaban los mexiquenses de Rancho El Edén, con 330 totales, teniendo muy cerca a Hacienda Guadalupe, con 325 y a Cuauhtémoc B en el sexto sitio, con 318 totales.

Los monarcas potosinos de Rancho El Jaralito se fueron a 314, Valle de Saltillo consiguió 308 puntos, el escuadrón B de San Martín Caballero registró 306 unidades que lo colocaban en la novena posición, y Rancho Nuevo de Tepatitlán ocupaba la décima posición, con 302 totales, mientras que los ocho equipos restantes que ya habían participado no lograron llegar a la barrera de los 300, pero por fortuna sólo uno se quedó por debajo de los 200, el de Charros del Pedregal, con 185.

Se sabe que como cada año, este Revolución se desahogó a una sola vuelta; es decir, sin final, por lo que de no haber sucedido nada en la charreada de la tarde, que después de colas registraba 120 para los monarcas nacionales de San Martín Caballero A, por apenas 61 de Corona La Laguna y 101 para Santa Fe de Michoacán, los charros de Villa Cos retornaron a Zacatecas con su pase directo al Campeonato Nacional de Apaseo el Grande "Guanajuato 2009".

PUNTUACIONES REALES

Un comentario generalizado refiere que a partir del campeonato nacional en Jalisco los escuadrones de alto rendimiento difícilmente llegan a los 400 tantos, como lo estaban haciendo en otros eventos como Campeonatos Estatales y Regionales. Esto no ha sido motivo de crítica, sino al contrario, en los eventos como fue el mismo Nacional, en el V.I.P. de Naucalpan y en este Revolución se proporcionaron toros que superan el peso reglamentario, o en su defecto lo cubren sin problemas, lo que permite brindar un espectáculo digno, sin que nadie asegure que los charros abusan de los pequeños toritos, para así alcanzar calificaciones impactantes, aspecto que de nada le sirve a la charrería ante su público.