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Toros
Previo al paseíllo, Juan Pablo Bailleres (ganadero) y toreros. Foto: ESTO
21 de noviembre de 2009
Tarde de triunfos en Irapuato
Cortaron cuatro orejas a Begoña
Miguel Ángel García
ENVIADO ESPECIAL Irapuato, Gto.- La plaza de toros Revolución ha vuelto a vivir una de sus mejores tardes con los triunfos obtenidos la tarde de ayer por parte de Eulalio López "Zotoluco", Rafael Ortega y Antonio Barrera, quienes de verdad han mostrado lo mejor de su trayectoria ante un ganado de Begoña que fue bravo y que les pidió lo mejor de sí; los diestros se han jugado la vida al límite frente a seis astados de impecable lámina y que dieron tela para que la tercia se repartiera cuatro orejas: una de "Zotoluco", en su segundo toro; otra de Barrera, en su primero y dos que correspondieron a Ortiga, en su segundo, quien dio vuelta al ruedo con don Carlos Orozco, representante de la ganadería, y al final salió a hombros. GRANDES REVOLUCIONARIOS Esta tarde, conmemorando nuestra Revolución Mexicana, hasta Villa y Zapata se asomaron para observar el honor que tres guerreros del ruedo y revolucionarios del toreo hicieron en el anillo de Irapuato, alusivo a la lucha que nuestros grandes caudillos realizaron por nuestra patria. Y la gente bonita de este lugar vivió con emotividad este día, ovacionaron con fuerza la actuación de sus toreros y abuchearon lo que no les pareció, lo que indica una afición conocedora del espectáculo taurino. El público hizo una entrada de tres cuartos, solamente quedó un claro en localidades de sol, que a decir verdad fue una muy buena entrada. BEGOÑA, IMPECABLE Se lidiaron seis toros de la prestigiada ganadería de Begoña, imponentes de presencia, corpulentos y musculosos, bravos y que no permitieron un error, ya que por su edad pedían muletas experimentadas, de las más vividas y de sangre fría. Y el encierro se hubiera ido sin orejas al destazadero; sin embargo, los toreros tuvieron sus fallas con el acero y se perdieron de más orejas. No obstante, la tarde quedó arriba por la entrega de los tres. En la lidia del quinto toro, el cual se dejó meter mano excelentemente, al final de la estocada el diestro Rafael Ortega, artífice de la obra, dio vuelta al ruedo acompañado por el señor Carlos Orozco, representante de la ganadería de Begoña, propiedad de don Alberto Bailleres, que al paso fueron ovacionados fuertemente por el regalo que el hierro mostró. Los toros, por orden de lidia, fueron: Certero, Azucarado, Virtuoso, Influyente, Sentimiento y Ecuánime. SIN MÁS PREÁMBULO Y no vamos a meternos más en líneas rebuscadas ni en estadísticas de cuántos muletazos simple y sencillamente diremos que el trío de toreros derramaron una entrega que estremeció al público; "Zotoluco" continúa su paso ascendente de gran figura del toreo y con toda verdad sigue reinventando, dentro de su propio invento, nuevos matices y pasajes maestros que dirigen la mirada a un infinito de veredas maestras del toreo. Rafael Ortega, aunque parece desfallecer, le basta ponerse una vez más el traje de luces para renacer de sus cenizas como un Ave Fénix y zarpar a las aguas donde solamente surcan los grandes navegantes. Y Antonio Barrera que está de regreso en México y que vino para patentar y sostener su triunfal campaña en cosos europeos, como Barcelona, Pamplona y otras más de importancia que sin ser más o menos de las otras, el factor del torero ha sido izar ambas manos con orejas. EL RESUMEN "Zotoluco", en su primero, suaves verónicas para luego hacer una faena de muletazos maestros con pasos meritorios, estocada que no bastó y se retiró entre aplausos. En su segundo, trasteo de mucho sitio y sapiencia, extrajo muletazos que el toro le vendió caros y al final cortó una oreja. Rafael Ortega, en su primero cumplió decorosamente; en su segundo faena completa con capote, banderillas y muleta, estocada sin puntilla y dos orejas; vuelta al ruedo con don Carlos Orozco, representante de la ganadería de Begoña. Antonio Barrera, en su primero, faena de entendimiento y extrajo muletazos de mucha valía, sobre todo por derecha, estocada y una oreja. En su segundo, el sevillano Barrera consiguió hacer un trasteo de entrega y disposición, ganando a pulso cada palma del público y sin sudar mucho el traje, el hispano, con corazón mexicano, logró convencer una vez más al publico con muletazos de mucho mérito. Tras la estocada se retiró en ovación. |
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