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Opinión / Columna
Desde que Babe Ruth llegó a Nueva York en 1920 los Yanquis han sido llamados los "Bombarderos del Bronx", pero desde que Mariano Rivera comenzó a relevar en 1996 ha sido el Bombero del Bronx y está luchando por su segundo titulo de Más Valioso en una Serie Mundial ya que con el del domingo ha terminado los tres juegos ganados por su equipo. Por mucho tiempo los relevistas fueron llamados bomberos y es que llegaban a apagar el fuego, y en la pelota mexicana tuvimos con ese nombre al Bombero Alvarado y al Bombero Castillo. Ahora usan la palabra de cerrador, de salvador ya que se inventó el salvamento. Como la mayoría de los famosos relevistas, Rivera comenzó su carrera como abridor en las sucursales del Yanquis. De 1990 a 1995, Rivera fue pitcher abridor en las sucursales sin salvar un solo juego y fue hasta 1996, como preparador del entonces cerrador John Wetteland, que salvó sus primeros cinco juegos. Impresionó tanto como relevo que para 1997 no firmaron a Wetteland y se quedó Mariano como el cerrador as. El 29 de noviembre cumplirá los 40 años y a pesar de su edad y que fue operado del hombro en el invierno, continúa siendo el número uno. En los play offs el manager Joe Girardi le ha dado trabajo extra de dos entradas y casi tres, pero ha sido necesario para que Yanquis siguiera en la pelea por el gran campeonato. Rivera terminó un juego dramático el domingo en que los Filis vinieron de atrás con dos jonrones en séptima y octava para empatar a cuatro. Y cuando el relevista Brad Lidge estaba a un strike de enviar el juego igual al cierre de la novena, con la ventaja de home tim para Filis, vino un rally yanqui de última hora. Johnny Damon dio sencillo para venir algo que nunca se ve, un robo de segunda y tercera por el mismo corredor en el mismo lanzamiento. Tras golpe a Texeira al seguir acribillando los pitchers del Filis con bolazos, tuvimos una línea silbante de Alex Rodríguez para la ventaja de 5-4. Una de esas líneas dinamiteras como lo hizo el gran DiMaggio tantas y tantas veces. El manager de Filis se debe haber quedado atontado ya que debió dar base intencional a Jorge Posada, quien terminó dando un hit que produjo dos carreras y una buena ventaja de 7-4. No hay duda que los innings tienen tres outs, no dos y dos strikes, con Yanquis aprovechando la última rendija del noveno acto para armar un rally histórico cuando lucía que no había tiempo para ello. Son ya 466 salvamentos del Bombero del Bronx, 40 en los juegos de post temporada. |
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