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Opinión / Columna
Pero así es la vida, mientras los Diablos rojos llegan -ya mil partidos, hágame favor- otro se va: El legendario Estadio Moctezuma, hasta hoy cuartel de los Guerreros de aquel, alguna vez, Santos IMSS. Y si el Toluca le hace honores a un enrachado Querétaro que todavía respira el rechazo del Temo, buscando festejar su milenio futbolero; los Pumas universitarios quieren -a ver si pueden- despedir bien al Corona que se jubila. Pero no es todo, Chivas busca no televisora que se la hizo, sino televisora que se la pague. A ver si no los expulsan, no de la Academia, sino de los puntos. El América capitalino recibe a los Jaguares de Tuxtla Gutiérrez y ahí sí, no sé por qué cierta desazón, cierta querencia, cierta ausencia. Pero así es la vida. Mientras unos llegan, ya sea a Veracruz o a Mexicópolis; otros se van, se han ido, y hay cierta tristeza, quizá, porque es la víspera de Todos Santos. |
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