Opinión / Columna
Tommy al bat 
Tomás Morales 
Cátedra de catcheo
ESTO
31 de octubre de 2009

  El boricua José Molina, el catcher personal de AJ Burnett ya que Jorge Posada ha tenido problemas para manejar sus pitcheos que tanto se mueven, dio una cátedra de catcheo en el segundo juego y fue parte importante para que Yanquis ganara 3-1 y empatara la Serie Mundial contra Filis. Molina, que batea casi como un pitcher pero que dio el último cuadrangular en el Yankee Stadium anterior, manejó varios lanzamientos picados de Burnett que fueron strikes y en un momento dado hizo un gran tiro a la inicial para pescar al jonronero Werth que estaba abriendo con audacia y alegría no típica de un cañonero.

Ya para cuando Burnett iba a salir del juego el manager Joe Girardi mandó de emergente a Jorge Posada por Molina y el también boricua dio hit productor para la carrera número tres del Yanquis.

El gran duelo de serpentina demostró que los pitchers hacen daño con las curvas y los cambios y no con la recta. Pedro Martínez ya no tira durísimo como antes, cuando fue uno de los mejores brazos del mundo, pero sus curvas son venenosas y obedientes, mientras Burnett, que tira duro hasta las 96 millas, hizo el daño principal a la fuerte batería con sus curvas que tan bien manejó Molina.

El único problema con las curvas es que no todas pueden ser perfectas, alguna se queda colgada o la recta que se tira a veces no está tan lejos del home. Marc Teixeira empató el juego con un cuadrangular y luego el japonés Matsui logró un jonrón que en el billar lo llamarían un tiro de fantasía, ya que el pitcheo iba a pegar en el suelo cuando Matsui hizo un swing potente de golfista y mandó la pelota a las gradas derechas para la ventaja.

Burnett debió blanquear pero Filis anotó por un doblete de suerte de Ibáñez por la raya izquierda, en que la televisión no nos da la repetición para ver dónde picó la pelota, en fairball o fault. Una pifia de las cámaras. Después, una rola que debió atrapar Alex Rodríguez se le pasó y entró la que sería única carrera del Filis.

Los ampayers dieron una decisión terrible que pudo costarle el juego al Yanquis, pero así es esto, una vez te dan la decisión y en otra te la quitan. Al igual que el domingo, Mariano Rivera trabajó dos entradas y veremos si aguanta el exceso de trabajo el brazo de oro del mejor relevista del béisbol, que ya es un veterano.

Filadelfia también tiene un estadio nuevo muy bueno para los jonrones, aunque si los pitchers siguen como hasta ahora van a tener que hacer carreras con calzador. En jonrones también están empatados, dos a dos.
 
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