Opinión / Columna
Ricardo "Finito" López en ESTO 
9 de septiembre de 2009

  Recibí un correo electrónico de Rodrigo Andrade, gran aficionado al boxeo y fiel lector de ESTO, el Diario de los Deportistas, en el que me pregunta cómo enseñaban a los peleadores la técnica en el gimnasio Arturo Hernández Gómez, mejor conocido como "el Cuyo", y Antonio Torres Bómbela (ambos ya fallecidos).

Le respondo: Lo primero que enseñaban era hacer bien la guardia, sin bajar las manos y saber caminar con el compás abierto, sin juntar los pies, viéndose al espejo, para corregirse constantemente lo ya explicado.

Instruían igual a pugilistas amateurs y profesionales que dirigían. "El Cuyo" y Tony Torres repetían incansablemente que el boxeo es "el arte de golpear sin dejarse conectar". Instruían bastante la defensa, haciendo trabajo ofensivo y al mismo tiempo defensivo, boxeo con base en las piernas, sin presentar blanco fijo.

Ambos conocedores de las distancias y los estilos de los pugilistas indicaban y marcaban la estrategia conveniente para cada peleador frente a su rival sobre el cuadrilátero. En incontables ocasiones detenían las acciones de los peleadores que se encontraban boxeando y se metían al ring, por ejemplo, para mostrar cómo se debe estar parado de espaldas a las cuerdas y salirse con la barba abajo, las manos arriba y dando pasos laterales, ya sea a la derecha o a la izquierda, con la oportunidad de rematar con velocidad al oponente, según la posición para disparar los golpes, improvisando las combinaciones a dos manos.

Esto quiere decir que para cualquier ataque se debe estar alerta a la defensiva.

En México no he visto a nadie que practique mejor "el arte de golpear sin dejarse conectar" como lo demostró en su momento de gloria Miguel Canto, inigualable campeón mundial de peso mosca que conquistó el título el 8 de enero de 1975 en Japón, al derrotar por decisión al nipón Shoji Oguma.

Canto es, sin duda alguna, ejemplo de inteligencia, habilidad, velocidad, rápido en sus desplazamientos. Yo no me perdía las defensas de Miguel, las que veía por televisión. Crecí viéndolo y aprendiendo de él.

Recordando que el box es de gustos y apreciación, Julio César Chávez González y Miguel Canto Solís son dos de los mejores boxeadores que he visto.

Hasta la próxima

finitolopez25@hotmail.com
 
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